Crear conciencia sobre el principio de eficiencia energética primero (EE1st) entre las autoridades regionales y sus agencias, así como apoyarlas para incorporarlo en las decisiones relacionadas con la planificación energética ha sido el objetivo del proyecto Regio1st. A partir de seis regiones piloto —Asturias, Liguria, Medjimurje, Ormož y Slovenska Bistrica, Western Macedonia y el Sureste de Irlanda— el proyecto ha desarrollado un marco de planificación, herramientas técnicas y recomendaciones de gobernanza multinivel para integrar la eficiencia energética en estrategias, inversiones y marcos regulatorios. Tras tres años de desarrollo, Regio1st ha demostrado que integrar el principio EE1st en la planificación regional es viable y eficaz cuando se apoya en marcos estructurados, un desarrollo de capacidades bien pensado y una gobernanza integrada.

Coordinado por el Instituto para la Política Europea de Energía y Clima (IEECP), el consorcio del proyecto ha estado compuesto por la Agencia de Energía del Sudeste (SEEA), la Agencia de Energía de Medjimurje (MENEA), Lokalna energetska agencija Spodnje Podravje, la Fundación Asturiana de la Energía (FAEN), Infraestructura Recupero Energia Agenzia Regionale Ligure (IRE-Liguria), FEDARENE, el Instituto de Sistemas de Comunicación y Computación (ICCS), Fraunhofer, y el Clúster de Bioeconomía y Medio Ambiente de Macedonia Occidental (CluBE).
Aplicación del principio de eficiencia energética primero
Los tres objetivos principales de Regio1st incluyen brindar apoyo en la toma de decisiones para que las autoridades regionales apliquen el principio EE1st en sus prácticas de planificación relacionadas con la energía; establecer una comunidad de práctica para EE1st para garantizar el compromiso político y la aceptación social a través del desarrollo conjunto de escenarios relacionados con la energía; y apoyar la introducción o el fortalecimiento de EE1st en la revisión de los Planes Nacionales de Energía y Clima (PNIEC), Programas Operativos Regionales y fomentar la aplicación de la disposición del Diálogo Multinivel sobre Clima y Energía.

El proyecto se ha centrado en seis regiones: Liguria en Italia, Ormož y Slovenska Bistrica en Eslovenia, Macedonia Occidental en Grecia, Asturias en España, Medjimurje en Croacia y los condados de Carlow, Kilkenny, Wexford y Waterford en Irlanda. Fueron seleccionadas por encontrarse en delicadas fases de planificación y afrontar decisiones de inversión cruciales, lo que los convierte en lugares óptimos para probar y demostrar cómo se puede integrar el principio EE1st en la planificación regional y, por lo tanto, utilizar estas regiones como proyectos piloto para mostrar las mejores prácticas en otras regiones.
Los socios de Regio1st han apoyado a las autoridades regionales para incorporar el principio EE1st en sus decisiones y planificación energética, establecieron una comunidad de práctica para EE1st en cooperación con el Pacto de Alcaldes y facilitaron la introducción del principio en los Planes Nacionales de Energía y Clima. Al mismo tiempo, desarrollaron una herramienta cocreativa personalizada para las regiones con el fin de ayudar en el proceso de formulación de políticas: el marco de planificación Regio1st, las regiones asociadas implementaron y probaron el marco y luego mostraron a otras regiones cómo incorporar el principio EE1st.
Marco de planificación Regio1st
En el centro del proyecto se encuentra el marco de planificación Regio1st, que articula la implementación de EE1st en ocho etapas secuenciales, desde la preparación del plan hasta su seguimiento. Incluye plantillas y hojas de cálculo para inventarios energéticos, análisis de partes interesadas, comparación de objetivos nacionales y regionales, y herramientas de Análisis Costo-Beneficio Social (SCBA) y Análisis de Decisiones Multicriterio (MCDA) para priorizar medidas. El énfasis está en evaluar siempre primero opciones de reducción de demanda y eficiencia antes de ampliar la oferta o infraestructuras.

Los datos muestran que, aunque la eficiencia energética está presente en PNIEC y planes nacionales, su traslación al nivel regional es desigual. Asturias, por ejemplo, ha establecido un marco integrado de políticas y financiación para impulsar el principio EE1st y promover la descarbonización en todos los sectores. Su enfoque se basa en tres documentos estratégicos: la Estrategia de Transición Energética Justa, el Plan ASUME para la Mejora Energética de los Edificios Públicos y la Estrategia Asturiana para la Renovación Energética de los Edificios.
En conjunto, estos objetivos buscan reducir el consumo de energía primaria en un 26% para 2030, impulsar la generación de electricidad renovable renovable hasta un 72% y estimular la revitalización económica sostenible. La Estrategia de Transición Energética Justa establece una visión a largo plazo centrada en la eficiencia energética (EE) en los edificios y la industria, promoviendo la renovación de edificios, la digitalización y la integración de energías renovables.
Por otro lado, en Liguria, la eficiencia en edificios y pymes es uno de los tres pilares del PEAR. Medjimurje (Croacia) y los municipios eslovenos se apoyan en planes de eficiencia trienales y Local Energy Concepts obligatorios. Western Macedonia incorpora EE1st en su plan de Transición Justa, combinando rehabilitación de edificios, redes de calefacción urbana inteligentes y comunidades energéticas, mientras que el Sureste de Irlanda se apoya en programas de la SEAI como Community Energy Grants o BEUS para operativizar el principio en planes locales de desarrollo y acción climática.

La experiencia compartida en talleres evidenció retos comunes: falta de orientaciones nacionales claras sobre cómo aplicar EE1st, capacidad técnica limitada para manejar análisis coste‑beneficio avanzados, datos fragmentados y financiación dispersa. A la vez, confirmó que herramientas estandarizadas —como la plantilla de monitorización o la matriz de roles y responsabilidades— facilitan la integración del principio en la práctica administrativa.
La FAEN ha actuado como agencia regional de Asturias, y desde la fundación señalan que Asturias avanza en la integración del principio EE1st en la próxima actualización de su Estrategia Energética Regional, apoyada en las herramientas Regio1st.
Escenarios de inversión y logros clave
Por otro lado, se examinan escenarios que corresponden a diferentes intervenciones políticas, desde la demanda (como las de eficiencia energética) o la oferta (como la expansión de la calefacción con combustibles fósiles). Los diferentes escenarios se comparan con un escenario base que refleja los resultados de las inversiones energéticas planificadas en el sector de la oferta. El escenario 1 explora la asignación de presupuestos para rehabilitación profunda, otro escenario 1 se refiere a rehabilitación media. El escenario 2 se centra en la sustitución de sistemas de calefacción y refrigeración (bombas de calor), el escenario 3 para rehabilitación profunda y promover edificios de energía cero, y otro escenario 3 para rehabilitación media y conseguir edificios de consumo de energía casi nulo. Los datos muestran el análisis del Valor Actual Neto (NPV) y el número de hogares beneficiados.

En Asturias, Western Macedonia, Liguria y el Sureste de Irlanda, las rehabilitaciones medias generan en general los mayores valores NPV. El análisis revela que, cuando el combustible fósil dominante es más barato que la electricidad —como el gas natural en Asturias y Liguria— la sustitución por bombas de calor no reduce suficientemente el gasto energético de los hogares. En estos casos, la combinación de mejoras en la envolvente y eficiencia en demanda ofrece mayores beneficios a largo plazo.
Los resultados respaldan dos mensajes: el mercado por sí solo no garantiza inversiones óptimas en eficiencia, y las políticas con costes iniciales más altos —especialmente rehabilitaciones medias y profundas— generan beneficios acumulados superiores en términos de consumo, costes energéticos, salud y emisiones, siempre que vayan acompañadas de subsidios y marcos de financiación adecuados.

Así, se incluyen recomendaciones para los responsables de políticas como clarificar la gobernanza multinivel, normalizar metodologías de SCBA y MCDA, integrar EE1st como criterio en fondos europeos, crear ventanillas únicas regionales de apoyo técnico y financiero, estandarizar marcos de datos y KPIs, e institucionalizar la formación en EE1st.
Entre los logros clave del proyecto destacan diez herramientas de planificación desarrolladas con orientación en siete idiomas, dentro del marco de planificación Regio1st; alcance a 41 regiones de la UE; el personal regional de miembros capacitados supera los 90; se realizaron 34 talleres regionales en los seis países socios; se han publicado ocho artículos científicos; seis documentos de políticas nacionales para apoyar a las regiones en la integración del principio EE1st en sus planes energéticos y climáticos; y se han generado ahorros anuales de energía primaria de GWh equivalentes a eliminar el consumo de energía de 167 hogares de la UE cada año.
Conclusiones de Regio1st
El proyecto Regio1st ha demostrado que integrar el principio de eficiencia energética primero en la planificación regional es viable y eficaz cuando se apoya en marcos estructurados, un desarrollo de capacidades bien pensado y una gobernanza integrada. En las seis regiones piloto, EE1st pasó de ser un concepto abstracto a un enfoque práctico de planificación gracias al marco de planificación Regio1st y su conjunto de herramientas. Estas herramientas, como el Análisis Costo-Beneficio Social (SCBA) y el Análisis de Decisiones Multicriterio (MCDA), resultaron esenciales para una toma de decisiones transparente y basada en la evidencia.
Sin embargo, se revelaron importantes deficiencias de capacidad, ya que muchas autoridades regionales carecían de la experiencia técnica y los recursos necesarios para utilizar eficazmente las metodologías más complejas. Las consultas con las partes interesadas destacaron la importancia de la colaboración interdepartamental y la gobernanza multinivel, ya que la eficiencia energética no puede implementarse de forma aislada, sino que requiere la coordinación entre las oficinas de planificación, vivienda, finanzas y clima.
Las barreras financieras siguen siendo un desafío importante, con altos costes iniciales y flujos de financiación fragmentados que limitan la adopción de medidas que priorizan la eficiencia. Los análisis de SCBA revelaron que las estrategias de rehabilitación que ofrecen el mayor valor social o impulsan mejoras a corto plazo no son sistemáticamente las propuestas más ideales, como las energías renovables, que requieren alta conectividad y altos costes iniciales, lo cual puede entrar en conflicto con las realidades sociotécnicas de las regiones afectadas. Esto pone de relieve la necesidad de inversiones y planificación integradas, a largo plazo y centradas en la eficiencia, para que las regiones abandonen el statu quo consistente en la modernización a corto plazo de los combustibles fósiles.
En general, el proyecto subrayó que el principio de eficiencia energética primero no es solo un ajuste técnico, sino un cambio cultural hacia la priorización de soluciones orientadas a la demanda en la planificación energética regional. Extender estas prácticas a toda Europa impulsará la transición hacia un futuro energético rentable, resiliente al clima y socialmente inclusivo.