En el contexto del Observatorio de Tecnologías de Energías Limpias, el Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea ha publicado el informe técnico titulado ‘Clean Energy Technology Observatory, Early-stage technologies in the field of Clean Energy’ donde analiza 151 tecnologías emergentes en ciencia e innovación relacionadas con la energía limpia. El documento ofrece un metaanálisis para cada categoría, diferenciando las tecnologías emergentes de las más consolidadas con información sobre el desempeño de las principales economías en estos desarrollos.

La detección temprana de tecnologías energéticas emergentes es cada vez más importante para definir la estrategia industrial de Europa y, en particular, para impulsar la transición hacia energías limpias. Mediante una exploración sistemática del horizonte de desarrollo y análisis basados en datos de publicaciones científicas, patentes y señales del mercado, la UE puede identificar innovaciones prometedoras en el ámbito de la energía mucho antes de que alcancen su madurez comercial.
El informe ha analizado estas tecnologías en su etapa inicial, así como su desarrollo tecnológico, tendencias, cadenas de valor y mercados.
Evolución hacia sistemas energéticos integrados con el medio ambiente
El documento analiza la posición de las principales economías en un amplio conjunto de tecnologías emergentes de energía limpia con diferentes Niveles de Preparación Tecnológica (TRL), utilizando indicadores derivados de publicaciones científicas y patentes.
Entre los principales hallazgos, destaca que China es el actor global dominante en la investigación y desarrollo de las 151 tecnologías emergentes, siendo líder en la mayoría de las áreas tecnológicas con una sólida especialización en energía fotovoltaica, electricidad inteligente y tecnologías termosolares, entre otras. Por otro lado, Europa destaca por su mayor desempeño en tecnologías de alto rendimiento, con una marcada especialización en energía geotérmica, fotovoltaica o electricidad inteligente.
Respecto a Estados Unidos, el informe indica que produce algunos de los trabajos científicos más influyentes, pero carece de una especialización concentrada. Mientras que India muestra un patrón de participación más focalizado en áreas como la energía fotovoltaica, la energía térmica y los sistemas termosolares, entre otras. Por otra parte, actores más pequeños, como el Reino Unido, Suiza, Corea del Sur y Japón, muestran fortaleza en nichos tecnológicos específicos.
Los resultados en su conjunto muestran un panorama global fragmentado, pero dinámico, en el que el liderazgo en tecnologías de energía limpia depende cada vez más de la capacidad de combinar la excelencia científica, el enfoque estratégico y la innovación de alto valor.
Las 151 tecnologías emergentes del informe reflejan una rápida evolución hacia sistemas energéticos integrados, digitales, resilientes y compatibles con el medio ambiente. Las tendencias apuntan a una transición energética que depende no solo de combustibles y generación de energía más limpios, sino también de nuevos materiales, estrategias de recursos circulares y coordinación intersectorial. El informe subraya que los responsables políticos deberán adaptar las estructuras de gobernanza, los marcos regulatorios y las estrategias de inversión para apoyar este ecosistema energético cada vez más interconectado y multifuncional.