El acuerdo de colaboración entre Fundación Naturgy y Cruz Roja Española se ha renovado para seguir impulsando la acción social y la eficiencia energética, con el foco puesto en la pobreza y la vulnerabilidad energética. Esta colaboración, vigente desde hace nueve años, se orienta a responder a los desafíos sociales y energéticos actuales mediante programas que mejoran las condiciones de vida de miles de hogares vulnerables. Desde 2017, las iniciativas conjuntas han alcanzado a más de 23.000 familias, 2.200 de ellas solo en el último año.

La cooperación entre ambas entidades se ha consolidado como un referente en materia de vulnerabilidad energética, mediante proyectos como el Fondo Solidario de Rehabilitación Energética, la Escuela de Energía y distintas acciones de voluntariado. A estos se suman recientemente los puntos de información rural, concebidos para acompañar a familias que viven alejadas de los grandes núcleos urbanos.
Lucha contra la pobreza energética
Con la renovación del acuerdo, se asegura la continuidad de programas que combinan la experiencia de Cruz Roja Española con el compromiso social de Fundación Naturgy. El objetivo común es reducir la pobreza energética y avanzar hacia un modelo más sostenible e inclusivo. Esta alianza ha demostrado que la cooperación entre entidades sociales y actores privados puede generar un impacto real en la reducción de la brecha social, al tiempo que impulsa hábitos de consumo energético responsable en los hogares más vulnerables.
Durante estos nueve años de colaboración, el Fondo Solidario de Rehabilitación Energética ha permitido rehabilitar 1.750 viviendas de familias en situación de vulnerabilidad. Estas intervenciones han supuesto mejoras en la eficiencia energética de los hogares y una reducción del gasto en suministros.
En paralelo, solo en este año, 2.352 personas han participado en sesiones formativas sobre energía impartidas por la Escuela de Energía de Fundación Naturgy y por voluntariado de ambas entidades. En más de 266 sesiones y talleres se han abordado cuestiones como la interpretación de contratos y facturas, la actualización normativa y recomendaciones para optimizar el uso de la energía en el hogar, reforzando así la acción social con herramientas prácticas.
El voluntariado de las dos organizaciones seguirá siendo clave para el desarrollo de talleres sobre facturas y eficiencia energética, así como para el asesoramiento individualizado a personas en situación de vulnerabilidad. Entre sus tareas se incluye la gestión de trámites vinculados al bono social, visitas a domicilio para detectar necesidades de rehabilitación energética y la distribución de recursos. En este marco, Fundación Naturgy ha entregado más de 17.500 kits de microeficiencia a personas beneficiarias de Cruz Roja Española.
De cara al próximo año, se mantendrán y reforzarán estos programas, con especial atención al acompañamiento presencial en hogares vulnerables y a la intervención en provincias con mayor necesidad de lucha contra la pobreza energética. Un ejemplo es Valencia, donde se ha desplegado el programa ‘Sumando Energías por Valencia’ en la zona afectada por la DANA, integrando el Plan de Vulnerabilidad Energética con actuaciones de reparación de daños materiales y mejora de la calidad de vida mediante medidas de sostenibilidad, eficiencia energética y ahorro, en coordinación con entidades sociales locales.
Cooperación para una transición energética justa e inclusiva
Esta alianza se enmarca en los Objetivos de Desarrollo Sostenible y refuerza la idea de que la transición energética debe ser justa e inclusiva, de modo que las personas más vulnerables tengan acceso a soluciones que mejoren su bienestar presente y futuro. La acción social vinculada a la energía se integra así en una estrategia más amplia que combina educación, transición energética y apoyo directo a los hogares en riesgo.
Además, esta colaboración se sustenta en la cooperación entre entidades del tercer sector, centros educativos, universidades, administraciones y otras organizaciones, que permiten tejer redes para abordar los retos sociales y medioambientales. La suma de esfuerzos impulsa proyectos que buscan una sociedad más sostenible y humana, en la que la eficiencia energética y la acción social se entienden como herramientas fundamentales frente a la vulnerabilidad energética.