La Plataforma por la Descarbonización del Calor y el Frío, de la cual forman parte empresas, centros de investigación y organizaciones profesionales, sociales y medioambientales, ha publicado un análisis económico que aborda cómo reducir de forma estructural la factura energética de los hogares descarbonizando los sistemas de calefacción y refrigeración. El análisis económico modeliza en varios escenarios los costes, la inversión y la arquitectura financiera necesarios para transformar energéticamente el sector residencial en España de aquí a 2050. Finalmente, ofrece recomendaciones para acelerar la transición hacia sistemas de climatización no basados en combustibles fósiles.

Tras la aprobación en Consejo de Ministros de un paquete de medidas para proteger a los consumidores frente a la crisis energética —que incluye, entre otros aspectos, incentivos para el autoconsumo energético, las bombas de calor o la rehabilitación de edificios— cobra especial relevancia este análisis económico que plantea una hoja de ruta para abaratar la energía en los hogares en España.
Según los datos recogidos, casi el 70% de las viviendas principales cubren hoy sus necesidades de climatización con sistemas basados en combustibles fósiles. A partir de varios escenarios, el análisis calcula costes, inversión pública, privada y mixta, y la arquitectura financiera necesaria para transformar energéticamente el sector residencial hasta 2050.
Hoja de ruta para reducir la factura energética
El análisis asigna a cada hogar una solución adaptada a sus necesidades y combina instrumentos de financiación público-privada con mecanismos innovadores y fórmulas mixtas. También identifica efectos económicos y sociales asociados a esta transición, como el impulso a la reindustrialización, la creación de empleo (en su mayoría no deslocalizable) y la reducción de la dependencia energética de países exportadores de combustibles fósiles, favoreciendo así la seguridad energética.
Entre las principales conclusiones, el estudio señala que las inversiones en renovación energética y en equipos renovables de climatización y agua caliente permitirían a los hogares españoles ahorrar 350 euros al año en sus facturas de gas y electricidad. Además, la inversión tipo por vivienda se repartiría a lo largo de décadas y se apoyaría en financiación para evitar un desembolso inicial elevado.
En el caso de los hogares vulnerables, más del 90% de la inversión se cubriría con apoyo público. El modelo da prioridad a ayudas directas y financiación blanda para que la transición no dependa de la capacidad de endeudamiento de las familias con menos renta. Para las viviendas de alquiler, también se contemplan mecanismos específicos para apoyar las intervenciones térmicas necesarias, sin que los costes recaigan sobre el inquilino.
Los resultados apuntan a que el escenario Cero Emisiones, alineado con el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °C, es el más favorable desde el punto de vista económico, social y de reducción de costes a largo plazo. En ese marco, la inversión anual media sería de unos 20.000 millones anuales durante los próximos 25 años.
Frente a ello, en un escenario Tendencial, ajustado a los compromisos actualmente existentes, el coste total acumulado hasta 2050 sería unos 60.000 millones de euros superior. El estudio sostiene además que retrasar la transición energética no reduce el gasto, sino que lo incrementa.
Finalmente, el estudio ofrece soluciones concretas y recomendaciones para que las instituciones puedan acelerar la transición hacia sistemas de climatización no basados en combustibles fósiles. Estas recomendaciones incluyen regulación, priorización, financiación y consolidación.