La semana pasada comenzaron los trabajos de la nueva Central de Energía Térmica Renovable de Burgos, una infraestructura clave para avanzar hacia un modelo urbano más eficiente y descarbonizado. Con ello, comienzan las obras de la futura red de calor sostenible de Burgos, que se desarrollará en el barrio de Gamonal y prevé suministrar alrededor de 65 GWh anuales de energía térmica.

La nueva infraestructura, adjudicada por el Ayuntamiento de Burgos a Burgos Ecoenergías, filial de Engie, por un periodo de 35 años, supone una inversión total de 30,7 millones de euros. Su desarrollo permitirá acercar al entorno urbano soluciones energéticas más eficientes, sostenibles y accesibles, tanto para viviendas como para edificios públicos e instalaciones privadas.
Red de calor sostenible con biomasa, biogás y geotermia somera
El proyecto contará con una red de distribución de 10 km. Su diseño incorpora un mix tecnológico basado en fuentes renovables y energía de recuperación, con 16 MW de biomasa, repartidos en dos calderas de 8 MW cada una, junto con una caldera de biogás de 4,5 MW.
La instalación también contará con una bomba de calor de 500 kW alimentada mediante geotermia somera y con un tanque de almacenamiento térmico de 2.800 metros cúbicos. Esta configuración está orientada a ofrecer una alternativa de generación térmica más eficiente y a reducir las emisiones asociadas al consumo energético urbano.
El inicio de los trabajos se formalizó la semana pasada con un acto de colocación de la primera piedra en el que participaron Cristina Ayala, alcaldesa de Burgos; Janis Rey, directora general de Infraestructuras Locales de Energía de Engie España; y Xavier Puyal, director de Redes de Calor y Frío de Engie España.
Concesión municipal y capacidad de ampliación de la infraestructura
La red de calor forma parte de un esquema de colaboración público-privada entre el Ayuntamiento de Burgos y Engie a través de Burgos Ecoenergías. La concesión municipal permite articular la financiación, construcción, explotación y operación de una infraestructura energética de largo plazo para la ciudad.
En concreto, la nueva central permitirá garantizar el suministro de aproximadamente 65 GWh anuales de energía térmica, equivalente al consumo de unos 7.300 hogares. De esta forma, la red de calor sostenible de Burgos ofrecerá una alternativa eficiente para la generación de calor y contribuirá a reducir las emisiones asociadas al consumo energético en la ciudad.
Además, la infraestructura ha sido concebida como una red escalable, con capacidad para futuras ampliaciones tanto en cobertura como en potencia. Esta flexibilidad permitirá acompañar la evolución de la demanda energética local y consolidar el papel de Burgos como ciudad comprometida con un desarrollo urbano más sostenible.