El programa experiencial TándEM ‘La Energía Solar’, impulsado por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y Patrimonio Nacional en la Residencia Real de La Mareta, en Lanzarote, forma a 14 jóvenes desempleados en montaje y mantenimiento de instalaciones solares fotovoltaicas durante un periodo de 18 meses.

La iniciativa combina formación y empleo en entornos reales de trabajo para responder a la creciente demanda de perfiles cualificados en energías renovables. Su desarrollo se enmarca en un contexto de transición energética que está modificando el mercado laboral y ampliando las oportunidades profesionales vinculadas a tecnologías limpias.
Formación y empleo en energía solar fotovoltaica
El proyecto TándEM ‘La Energía Solar’ permite a las personas participantes adquirir competencias técnicas específicas mientras intervienen en actuaciones relacionadas con la eficiencia energética y las energías limpias en las instalaciones de La Mareta. El modelo combina contenidos teóricos con práctica profesional, con el objetivo de mejorar la empleabilidad juvenil en un sector en expansión.
La iniciativa aborda dos retos considerados estratégicos: facilitar la incorporación de jóvenes al mercado laboral y contribuir al avance hacia un modelo energético más sostenible. La formación en alternancia se plantea así como una vía para conectar las necesidades de contratación del sector con la cualificación de personas desempleadas.
El número 15 de Cuadernos del Mercado de Trabajo (CMT) recoge esta experiencia en el artículo ‘Políticas Activas de Empleo: La energía solar brilla en Lanzarote con el proyecto TándEM impulsado por el SEPE’. La publicación analiza el caso de La Mareta como ejemplo de política activa de empleo vinculada tanto a la transición ecológica como a las nuevas oportunidades profesionales.
Demanda laboral en renovables
Las energías renovables se han consolidado como uno de los ámbitos con mayor capacidad de transformación económica y social en España. Los objetivos fijados por la normativa nacional y europea para avanzar hacia la neutralidad climática están impulsando el despliegue de tecnologías limpias y la creación de empleo especializado, especialmente en energía solar fotovoltaica.
Este crecimiento está generando una demanda significativa de profesionales con formación específica. No obstante, el sector mantiene una necesidad relevante de mano de obra cualificada, lo que sitúa la capacitación técnica como un elemento clave para acompañar el desarrollo de la transición energética.
La experiencia de La Mareta cuenta con precedentes positivos en proyectos anteriores desarrollados en el mismo enclave. Esas iniciativas alcanzaron niveles elevados de inserción laboral y mostraron la utilidad de la formación en alternancia para adaptar las competencias profesionales a las necesidades de un sector en plena expansión.