La transición energética y la creciente electrificación están transformando los edificios y las instalaciones industriales, que pasan de ser consumidores pasivos a convertirse en activos capaces de generar, almacenar y gestionar energía. En esta entrevista para ESEFICIENCIA, Olatz Molinos, Product Sales Specialist en Carlo Gavazzi, analiza el papel estratégico que adquiere la monitorización en este nuevo escenario y explica cómo su integración con las comunicaciones y los sistemas de control permite optimizar el funcionamiento de las instalaciones. Asimismo, aborda la evolución de las soluciones de Carlo Gavazzi para responder a un sistema energético cada vez más electrificado, digitalizado y distribuido.

ESEFICIENCIA: La transición energética y el proceso de electrificación están modificando profundamente la forma en la que se produce, consume y gestiona la energía. En este contexto, los edificios y las instalaciones industriales están adquiriendo un papel cada vez más activo dentro del sistema energético. ¿Qué cambios están empezando a producirse y cómo está evolucionando el papel de estas instalaciones?
Olatz Molinos: Estamos viviendo un cambio muy importante. Hasta hace relativamente poco, los edificios y las instalaciones industriales tenían un papel bastante pasivo: consumían energía y el objetivo principal era hacerlo de la forma más eficiente posible.
Hoy la realidad es muy distinta. Cada vez vemos más instalaciones que incorporan generación fotovoltaica, sistemas de almacenamiento, puntos de recarga para vehículo eléctrico e incluso capacidad para adaptar sus consumos en función de las señales del mercado o de las necesidades de la red.
Esto significa que los edificios ya no son simples consumidores. Se están convirtiendo en activos energéticos capaces de producir, almacenar y gestionar su propia energía. El desafío ahora, además de consumir menos, es coordinar todos esos recursos de forma inteligente para obtener el máximo valor de ellos.
ESEFICIENCIA: Ante esta nueva realidad, ¿cuáles son los principales desafíos a los que se enfrentan actualmente los gestores energéticos para optimizar el funcionamiento y los costes de sus instalaciones?
Olatz Molinos: La principal dificultad es que el sistema energético de una instalación es cada vez más complejo.
Aunque desde Carlo Gavazzi llevamos insistiendo muchos años en la necesidad de monitorizar energéticamente las instalaciones para saber cuándo y cómo se consume antes de tomar decisiones, para muchos gestores bastaba con conocer el consumo energético y analizar las facturas.
Ahora los responsables energéticos necesitan entender mucho más: cuándo consumen, cuándo generan, cómo se comportan las baterías, qué impacto tiene la carga de vehículos eléctricos o cómo afectan determinadas decisiones a los costes operativos.
Lo que observamos en muchos proyectos es que, a medida que aparecen nuevos activos energéticos, también aumenta la necesidad de disponer de información fiable y actualizada. Sin esa visibilidad resulta muy difícil identificar oportunidades de mejora o tomar decisiones con confianza.
Por eso la gestión energética está evolucionando hacia un modelo basado mucho más en datos que en estimaciones.
ESEFICIENCIA: ¿Se podría decir que la monitorización energética es el primer paso de esta transformación?
Olatz Molinos: Sin ninguna duda. De hecho, muchas veces hablamos de digitalización energética y lo primero que preguntamos es: ¿qué está ocurriendo realmente en la instalación?
La monitorización aporta precisamente ese conocimiento. Permite entender cómo fluye la energía, identificar consumos relevantes, detectar anomalías y evaluar el comportamiento de los distintos activos que forman parte del sistema.
Pero además hay algo importante: la monitorización sirve para ver lo que ha pasado, y también para tomar mejores decisiones en el presente y preparar la instalación para los retos del futuro.
A menudo encontramos instalaciones con un gran potencial de optimización que permanece oculto simplemente porque no existe suficiente información para identificarlo. Por eso la monitorización se está convirtiendo en una pieza estratégica dentro de cualquier proyecto de gestión energética.
ESEFICIENCIA: En un sistema eléctrico cada vez más distribuido, ¿qué papel desempeña la monitorización energética?
Olatz Molinos: Creo que aquí es donde realmente estamos viendo una evolución muy interesante. Tradicionalmente la monitorización se asociaba a la obtención de datos históricos, informes o análisis energéticos. Hoy esa visión se ha quedado corta. En un entorno donde conviven generación renovable, baterías, recarga de vehículos eléctricos y recursos flexibles, la información tiene que estar disponible en tiempo real.
La razón es sencilla: las decisiones también deben tomarse en tiempo real. Por ejemplo, si una instalación dispone de generación fotovoltaica y almacenamiento, es importante saber en cada momento qué está ocurriendo para decidir si conviene consumir, almacenar o aprovechar mejor la energía disponible. Lo mismo sucede con la carga de vehículos eléctricos o con la participación futura en mecanismos de flexibilidad.
Por eso la monitorización ya no puede separarse de las comunicaciones y del control. Las tres capacidades forman parte del mismo ecosistema. No se trata únicamente de visualizar información, sino de utilizarla para actuar sobre la instalación y optimizar continuamente su comportamiento energético.
ESEFICIENCIA: ¿Cómo está respondiendo Carlo Gavazzi a estas nuevas necesidades? ¿Cuáles son las principales líneas de la propuesta de la compañía para los próximos años?
Olatz Molinos: En Carlo Gavazzi llevamos tiempo observando esta evolución del mercado y tenemos claro que las necesidades de los clientes han cambiado.
Tras la realización de nuestras jornadas sobre eficiencia y flexibilidad, llegamos a la conclusión de que ya no es suficiente con disponer de equipos de medida precisos. Los usuarios necesitan soluciones capaces de integrar captura de datos, comunicaciones y capacidad de interacción con otros sistemas dentro de una misma arquitectura.
Por eso nuestra propuesta para los próximos años se centra en ofrecer una plataforma tecnológica que permita a integradores, ESEs, OEMs y gestores energéticos obtener una visión completa de sus activos y prepararse para un entorno cada vez más electrificado y distribuido.
Además, estamos apostando por soluciones abiertas que faciliten a fabricantes e integradores desarrollar sus propias estrategias de control y optimización. Nuestro objetivo es proporcionar información eléctrica fiable y de alta velocidad para que cada cliente pueda construir sobre ella el valor diferencial de sus aplicaciones.
Al final, la tecnología solo tiene sentido si ayuda a tomar mejores decisiones. Y estamos convencidos de que el verdadero valor no está en generar más datos, sino en transformarlos en acciones que mejoren la eficiencia, la sostenibilidad y la resiliencia energética de las instalaciones.