La red de calor de Guadalajara, gestionada por la empresa Recursos de la Biomasa (Rebi), alcanza cerca de 4.000 viviendas conectadas, repartidas en alrededor de un centenar de conexiones, y cuenta ya con 28 MW de potencia instalada para suministrar energía térmica mediante biomasa a edificios residenciales, centros educativos, instalaciones sanitarias y otros inmuebles públicos.

La infraestructura empezó a prestar servicio en noviembre de 2020 con 14 MW de potencia inicial. Desde entonces ha duplicado su capacidad como consecuencia de la incorporación progresiva de nuevos usuarios y de la ampliación de su presencia en la ciudad.
El desarrollo de la red persigue extender un sistema centralizado de producción de calor basado en una fuente renovable. Este modelo permite reducir el consumo de combustibles fósiles, avanzar en la descarbonización, aportar estabilidad al suministro y evitar que cada edificio mantenga una caldera propia.
Expansión de la red de biomasa en Guadalajara
La red de calor está desplegada en distintas zonas de Guadalajara y continúa ampliando su infraestructura para llegar a nuevos puntos de consumo. Entre las áreas en las que se trabaja figuran la avenida del Ejército, la zona de Constitución y el entorno del Hospital.
Para atender esa expansión, se ha incrementado la potencia de producción y se han incorporado instalaciones de rebombeo. Estos equipos facilitan el transporte de la energía a través de las tuberías y permiten conectar nuevos edificios al sistema de suministro térmico.
La red no presta servicio únicamente a comunidades de propietarios y viviendas particulares. También abastece a diferentes instalaciones públicas de la ciudad, incluidos centros sanitarios y educativos dependientes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
Edificios públicos y comunidades de vecinos
La continuidad de los contratos públicos forma parte de la evolución de la infraestructura. El Ayuntamiento de Guadalajara ha renovado por cuatro años el contrato para suministrar energía a colegios municipales, mientras que la Diputación provincial prevé incorporar nuevos edificios a la red, que ya abastece a varias instalaciones públicas de su titularidad.
Entre las posibles incorporaciones futuras se encuentra el Hospital Provincial de Guadalajara, además de otras dependencias administrativas. Estas conexiones permitirían extender el suministro renovable a más instalaciones y reducir su dependencia de combustibles convencionales.
La captación de nuevos clientes residenciales es otra de las líneas de crecimiento de la red urbana. Las comunidades de propietarios interesadas pueden solicitar una propuesta comercial para analizar las condiciones de conexión y valorar si el sistema se ajusta a las características técnicas y energéticas de su edificio.
La vía recomendada para iniciar el proceso es contactar con el administrador de la comunidad, que puede pedir la propuesta y facilitar el estudio del inmueble. Esta valoración permite examinar las posibilidades de conexión y comparar un suministro térmico centralizado con las instalaciones convencionales.
La biomasa empleada procede de recursos forestales. Su aprovechamiento puede contribuir a la actividad económica vinculada al entorno rural y a la gestión de los montes, al tiempo que la red combina el suministro a edificios residenciales y públicos con una energía renovable y de proximidad.