La cuarta edición del ‘Informe Anual del Autoconsumo Fotovoltaico y Almacenamiento 2025’ de la Asociación de Empresas de Energías Renovables, APPA Renovables, indica que en 2025 se instalaron 1.214 MW de nueva potencia de autoconsumo, un 15% menos que el año anterior, de los que el 70% correspondió a usos comerciales e industriales (846 MW) y el 30% a instalaciones residenciales (368 MW), estas últimas con un ligero repunte. El conjunto del autoconsumo alcanza así 9.590 MW acumulados y ya cubre el 4,1% de la demanda eléctrica nacional.

Según los datos del informe, el sector se aleja del ritmo necesario para cumplir los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), pese a haberse convertido en un pilar de la transición energética y en una herramienta clave para la competitividad.
Autoconsumo fotovoltaico, almacenamiento y ahorros
El informe detalla que las instalaciones de autoconsumo aprovecharon 10.550 GWh en 2025, lo que equivale aproximadamente al 4,1% de la demanda eléctrica nacional. Sin embargo, el documento subraya que en 2025 se desaprovecharon 2.183 GWh, el equivalente al 0,9% de la demanda eléctrica, con un valor económico estimado de 82 millones de euros, y en las grandes instalaciones se pierde hasta un 21% de la capacidad de producción potencial por restricciones.
Según el informe, si se suman los 10.550 GWh de autoconsumo aprovechados a los 2.183 GWh no vertidos por falta de capacidad de red, la contribución real se aproximaría al 5% de la demanda. Desde APPA Renovables reclaman el uso efectivo del 10% de la capacidad reservada a autoconsumo en las redes de distribución.
En paralelo, el almacenamiento detrás del contador muestra un despegue significativo. En 2025 se instalaron 339 MWh, un aumento del 119% respecto al año anterior, con incrementos tanto en el ámbito residencial como en el comercial e industrial. Las baterías dejan de ser un complemento y pasan a utilizarse para gestionar picos de potencia, optimizar el autoconsumo fotovoltaico, reforzar la resiliencia y facilitar la electrificación de procesos industriales en zonas donde la red resulta insuficiente.
El estudio cifra los ahorros obtenidos por el autoconsumo en 2025 en 189 euros/kW para instalaciones residenciales y 133 euros/kW para instalaciones empresariales. Con estos valores, una instalación residencial tipo de 5,5 kW recuperaría la inversión en unos seis o siete años, mientras que una instalación industrial tipo de 180 kW lo haría en cinco o seis años, sin contar posibles deducciones fiscales adicionales.
Para consolidar estos retornos, APPA Renovables reclama una fiscalidad estable, con deducciones de al menos el 25% en el IRPF o en el Impuesto de Sociedades aplicadas a las inversiones en autoconsumo y almacenamiento. Además, insisten en la necesidad de simplificación administrativa, mejor acceso a la red, herramientas para aprovechar excedentes y señales claras para que el autoconsumo y el almacenamiento puedan aportar toda su flexibilidad al sistema.
El autoconsumo representa el 24% de la demanda punta anual
Con 9.590 MW de potencia acumulada, el autoconsumo representa ya cerca del 24% de la demanda punta anual del sistema eléctrico, situada en torno a los 40 GW, lo que indica que casi una cuarta parte de la potencia máxima demandada tiene su reflejo potencial detrás del contador. Sin embargo, España sigue sin contar con un Registro Nacional de Autoconsumo plenamente operativo.
El documento advierte igualmente sobre la situación de las ayudas vinculadas a los fondos Next Generation, cuyo plazo finaliza el 31 de junio de 2026. A pocos meses de esa fecha, el porcentaje medio de ayudas efectivamente pagadas no supera el 40% a escala estatal. Ante esto, el informe destaca la necesidad de ampliar los plazos y garantizar los pagos.