El objetivo del estudio Spahousec III del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) es actualizar la información sobre los consumos energéticos de los hogares españoles, sus equipamientos y hábitos de consumo de energía. Para ello, analiza los principales servicios y usos de la energía a nivel doméstico (calefacción, refrigeración, agua caliente sanitaria, cocina, electrodomésticos, iluminación), mediante la realización de mediciones in situ de consumos eléctricos sobre un panel ad hoc de viviendas principales, así como encuestas detalladas a más de 6.800 hogares, ampliando así el alcance de las ediciones anteriores de este estudio. Los trabajos de campo se iniciaron el 1 de marzo de 2021 y finalizaron el 30 de septiembre de 2022.

El sector residencial se perfila como un sector clave en el contexto energético actual dada su importancia en la demanda energética nacional. El informe responde a las nuevas exigencias estadísticas europeas y al objetivo marcado en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima PNIEC 2021‑2030, que prevé para el sector residencial un ahorro acumulado de 7.323,6 ktep y un aumento superior al 20% en el uso de energías renovables hasta alcanzar 2.619 ktep en 2030. En un contexto en el que las viviendas representan el 17,4% de la demanda final de energía y el 32,7% del consumo eléctrico nacional (datos de finales de 2024), el estudio se convierte en una herramienta clave para el diseño de políticas de eficiencia y descarbonización.
El estudio continúa la serie SECH‑Spahousec y cumple con la obligación de reportar a Eurostat consumos desagregados por uso doméstico. Frente a ediciones anteriores, Spahousec III refleja los cambios tecnológicos (LED, bombas de calor, TIC) y de comportamiento en más de una década, incorporando por primera vez de forma sistemática viviendas principales y secundarias y un despliegue de mediciones eléctricas avanzadas mediante desagregación virtual y algoritmos de machine learning.
Medición del consumo, encuesta y armonización de datos
La investigación se articula en torno a tres grandes bloques de trabajo: encuestas de equipamiento y comportamiento energético de los hogares, mediciones in situ de consumos eléctricos en viviendas principales y un proceso posterior de ajuste y armonización de datos. En el plano geográfico, el estudio utiliza dos niveles de zonificación. Por un lado, mantiene las tres zonas climáticas SES ya usadas en trabajos previos (Atlántico‑Norte, Continental y Mediterránea). Por otro, introduce un control adicional por las 17 zonas climáticas del Código Técnico de la Edificación (CTE), y en particular por las seis zonas de invierno (α, A, B, C, D y E), relevantes para la demanda de calefacción.

En cuanto al tipo de inmueble, se diferencian dos grandes categorías: viviendas unifamiliares y viviendas multifamiliares. La combinación de zona climática y tipología permite evaluar cómo influyen tanto el clima como las características constructivas y de envolvente en las necesidades energéticas. El ámbito temporal del trabajo de campo se sitúa entre marzo de 2021 y septiembre de 2022 para el panel de mediciones, con consumos eléctricos registrados entre octubre de 2021 y septiembre de 2022, mientras que la información de encuestas se refiere al año natural 2021.
El bloque de encuestas de equipamiento y comportamiento incluye dos operaciones diferenciadas: una dirigida a viviendas principales y otra a viviendas secundarias. En total, se entrevistaron 4.510 hogares en viviendas principales y 2.306 en viviendas secundarias, sobre universos de 18.689.900 y 3.393.702 viviendas, respectivamente.
El cuestionario, estructurado en diez bloques, recaba información detallada sobre características de la vivienda, suministros energéticos, sistemas de calefacción y ACS, equipos de refrigeración, tipo de cocina, gama blanca y marrón, iluminación y perfil socioeconómico del hogar. Tras un pre‑test de 100 entrevistas, los datos se someten a un proceso exhaustivo de depuración, homogeneización y validación antes de su elevación estadística a los universos de referencia.
Mediciones eléctricas in situ y uso de tecnologías de desagregación virtual
El segundo pilar del estudio lo conforman las mediciones in situ de consumos eléctricos en un panel ad hoc de viviendas principales. Se parte de un panel fidelizado de 1.464 hogares, de los cuales 800 se destinan a medición efectiva y 664 actúan como reserva para sustituciones. La distribución por zonas climáticas y tipología de inmueble busca reflejar el peso real del parque residencial: por ejemplo, en la zona mediterránea se seleccionan inicialmente 428 viviendas para el panel principal (286 pisos y 142 unifamiliares) y 994 en el panel total.

La instalación de equipos de medida se extiende entre mayo y diciembre de 2021. El 1 de octubre se inicia la fase de mediciones con 623 panelistas, alcanzándose finalmente 718 viviendas con instrumentación instalada. Entre octubre de 2021 y febrero de 2022 se consigue monitorizar íntegramente al 87% del panel, lo que garantiza una base sólida para reconstruir curvas de carga y perfiles horarios, diarios, mensuales y anuales.
La plataforma de medición combina submedidores instalados en el cuadro eléctrico, pinzas amperimétricas adaptadas a suministros monofásicos y trifásicos, submedidores enchufables para televisores y contadores de energía puntuales para equipos cuya señal no es fácilmente desagregable (ordenadores, routers o consolas). Sobre estas señales se aplica tecnología de virtual submetering, basada en algoritmos que identifican patrones de consumo de los distintos electrodomésticos para estimar el uso de cada equipo a partir de un único punto de medida.
El catálogo de servicios y equipos monitorizados incluye calefacción eléctrica (acumuladores, bombas de calor, calefactores), ACS, aire acondicionado, cocinas de inducción y vitrocerámica, frigoríficos, congeladores, lavadoras, secadoras, lavavajillas, microondas, televisores, ordenadores, pequeños electrodomésticos y la iluminación.
Ajuste con estadísticas oficiales y resultados Spahousec III
El tercer gran bloque metodológico es el ajuste y armonización de datos. El IDAE integra las mediciones de campo con información administrativa y estadísticas oficiales para asegurar la coherencia entre microdatos y consumos agregados. Para electricidad, se utilizan datos de suministro por provincias y tarifas residenciales del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), referidos al mismo periodo de octubre de 2021 a septiembre de 2022, aplicando las curvas de carga por usos y zonas climáticas obtenidas del panel.

Para gas natural, gasóleo y gases licuados del petróleo (GLP), se calculan ratios de consumo por hogar a partir de la Encuesta de Presupuestos Familiares 2021 del INE, diferenciando por uso, zona climática y tipo de vivienda, y se aplican a los equipamientos declarados en las encuestas de Spahousec III.
En el caso de la energía solar térmica y, especialmente, de la biomasa y el carbón vegetal, el informe recurre a bases de datos específicas del IDAE y al estudio monográfico sobre uso energético de la biomasa, que incluye una encuesta al sector residencial. Dada la mayor precisión de esta fuente para equipos de biomasa, los equipamientos recogidos en las encuestas de Spahousec III se sustituyen por los de dicho estudio, mejorando así la fiabilidad de la estimación de consumos térmicos renovables.

Los resultados del estudio están disponibles a través de este enlace, desde el cual es posible navegar por paneles, filtros y visualizaciones dinámicas. Los datos desagregados del año 2022 muestran que la electricidad es la fuente dominante, representando aproximadamente el 40% del consumo energético total del sector residencial español; el gas natural y gas ciudad aportan cerca del 35%, siendo, junto con la electricidad, la mayor parte del consumo energético; el gasóleo y combustibles de gas licuado (GLP) suman alrededor del 20% entre ambos, mientras que otras fuentes como la biomasa tienen un peso menor, representando el 14%.
Otros datos por uso energético subrayan que la calefacción y ACS continúan siendo los usos térmicos que más energía demandan; y los electrodomésticos e iluminación, empujados por la electrificación, aportan una proporción significativa del consumo eléctrico total.

En cuanto a los hábitos de consumo de energía de los hogares, en el 71,10% de las viviendas destaca la disponibilidad de termostato en los equipos de calefacción habituales, señalando entre tres y seis horas al día de funcionamiento; el 54,34% señala un regulador distinto al termostato en equipos de refrigeración habituales, con menos de tres horas al día de funcionamiento en el 77,44% de viviendas. En cuanto a las horas al día de uso de la cocina, el 55,16% de viviendas señala entre dos y cuatro horas al día; en gama blanca, el 33,44% de los equipos tuvo una hora al día de uso, y el 30,46%, 24 horas de uso. En gama marrón, el 17,9% de los equipos tuvo más de diez horas al día de uso. Respecto al análisis del consumo eléctrico del sector residencial en todos los usos y equipos, destaca un consumo total de 58,537 mil GWh.
En conjunto, Spahousec III consolida una infraestructura estadística avanzada para el seguimiento del consumo energético de los hogares españoles. Su combinación de encuestas, mediciones in situ, desagregación virtual y ajuste a balances oficiales ofrece una base sólida para evaluar el cumplimiento de los objetivos del PNIEC, orientar las políticas de rehabilitación energética y diseñar medidas específicas por tipo de vivienda, clima y perfil de hogar.