La Universidad de las Islas Baleares (UIB) ha rehabilitado energéticamente los edificios Ramon Llull y Mateu Orfila i Rotger y está desplegando una planta térmica de alta eficiencia en el campus de Palma. La inversión total vinculada a estas actuaciones asciende a 14,91 millones de euros: 5,69 millones para Mateu Orfila i Rotger, 5,26 millones para Ramon Llull y 3,96 millones para la nueva infraestructura térmica.

Estas intervenciones se enmarcan en la estrategia de sostenibilidad con la que el campus universitario busca convertirse en el recinto universitario más autosuficiente energéticamente de Europa. El objetivo fijado es que en 2026 pueda generar toda la energía que consume y gestionarla con mayor eficiencia, con la previsión de reducir de forma notable la factura eléctrica, recortar la huella ambiental y cumplir la meta de cero emisiones.
Planta térmica de alta eficiencia en el campus de Palma
La planta térmica de alta eficiencia que se despliega en el campus es de quinta generación y, según la universidad, no tiene equivalente en España. El sistema conectará distintos edificios para que puedan compartir calor y frío, con el fin de mejorar el rendimiento global del sistema energético.
La nueva red permitirá aprovechar mejor la energía producida en el propio campus. Por ejemplo, el excedente de calor generado en un edificio podrá utilizarse para calentar otro, optimizando recursos. Cuando entre en funcionamiento, la planta térmica permitirá gestionar la energía térmica del campus de forma mucho más eficiente.
Menos consumo de energía en Ramon Llull y Mateu Orfila i Rotger
La rehabilitación energética de Ramon Llull y Mateu Orfila i Rotger busca una reducción de al menos el 35% del consumo de energía en el funcionamiento de cada edificio. Para lograrlo, el proyecto actúa sobre elementos constructivos pasivos y activos.
En ambos inmuebles se han renovado los sistemas de climatización y ventilación, sustituyendo equipos obsoletos por otros de alta eficiencia. Así, se han retirado los sistemas de calefacción antiguos, que utilizaban calderas de gasoil, y los sistemas de climatización basados en equipos individuales de expansión directa o split.
Además, se han incorporado estrategias de control del consumo y gestión de la demanda mediante sistemas avanzados, al tiempo que continúa la interconexión con la red de distrito del campus universitario. También se han cambiado las carpinterías exteriores y se ha reforzado el aislamiento en cubiertas y fachadas.
Otra de las actuaciones en marcha afecta a la iluminación. Los sistemas convencionales actuales, principalmente fluorescentes, halógenos e incandescentes, serán reemplazados por tecnología LED de alta eficiencia. Esta mejora irá acompañada de un sistema inteligente de regulación y control del alumbrado para optimizar el uso de la energía.
La renovación de la iluminación busca disminuir el consumo y la factura eléctrica, además de mejorar el confort visual. Se prevé una mejor calidad lumínica y la eliminación del parpadeo de los equipos actuales, con el objetivo de reducir la fatiga visual y favorecer mejores condiciones de trabajo y estudio.
La rehabilitación energética de los dos edificios se financia a través del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado con fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la Unión Europea, Next Generation EU. El proyecto también cuenta con una aportación del Factor de Insularidad de las Islas Baleares.