El IDAE y el CEI lanzan una guía para impulsar un alumbrado exterior menos contaminante lumínicamente

como la herramienta de referencia para que profesionales y gestores públicos realicen una transición efectiva hacia modelos de iluminación verdaderamente sostenibles.

El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) y el Comité Español de Iluminación (CEI) han presentado la ‘Guía técnica para diseño, realización y control de alumbrado exterior menos contaminante lumínicamente’, un manual dirigido a profesionales y gestores públicos que quieran reducir la contaminación lumínica por encima de los mínimos legales.

El documento se posiciona como la herramienta de referencia para que profesionales y gestores públicos realicen una transición efectiva hacia modelos de iluminación verdaderamente sostenibles.

El documento reúne recomendaciones voluntarias para orientar el diseño, la ejecución y el control de instalaciones de alumbrado exterior con menor impacto sobre el medio nocturno y la biodiversidad. Su enfoque se dirige especialmente a proyectistas y gestores públicos que buscan aplicar criterios más exigentes que los previstos en la regulación vigente.

La guía parte de la existencia de un desfase entre la reglamentación estatal actual, las soluciones disponibles en el mercado y el conocimiento científico disponible sobre la contaminación lumínica. A partir de ese diagnóstico, plantea un marco técnico para ajustar la iluminación a las necesidades reales de uso, evitando la sobreiluminación y mejorando la precisión de los diseños.

Recomendaciones voluntarias para un alumbrado exterior menos contaminante

El documento no nace con vocación de norma imperativa, sino como un marco de recomendaciones de carácter voluntario para aquellos actores del sector que desean ejercer una responsabilidad técnica y ambiental proactiva. La guía invita a centrarse en un enfoque sistémico: iluminar qué es necesario, cuándo se requiere y con la precisión que la tecnología actual permite.

Para quienes decidan adoptar estas recomendaciones, la guía detalla claves técnicas que superan los estándares básicos. Introduce el Índice G como parámetro para medir y limitar la radiación azul, señalada en el texto como la que genera mayor dispersión y efectos ambientales. Para zonas de máxima sensibilidad, recomienda fuentes de luz de Tipo 0, entre ellas el PC Ámbar.

La guía también propone un control estricto del Flujo Hemisférico Superior Instalado (FHSinst), sugiriendo valores inferiores al 1% (máximo 3% si incluyen sistemas de control de deslumbramiento, pero limitando la emisión lumínica), de forma general para minimizar el resplandor artificial.

Otro eje de la guía es la gestión inteligente y dinámica de la iluminación. El manual propone el uso de iluminación adaptativa mediante nodos de comunicación y sensores, incluidos conectores Zhaga, para regular o incluso apagar la luz en función del uso real de la vía o del espacio iluminado. Esta capacidad de regulación permite reducir el desperdicio energético y la intrusión lumínica innecesaria.

Relación con biodiversidad y patrimonio natural

La adopción voluntaria de estos criterios permite alinear los proyectos de alumbrado exterior con los objetivos del Plan Estratégico Estatal del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad a 2030, contribuyendo a frenar una de las amenazas más silenciosas para nuestros ecosistemas y para la salud humana.

La Guía Técnica 2026 se presenta como una hoja de ruta hacia una iluminación verdaderamente sostenible para aquellos que entienden que el progreso tecnológico debe ir de la mano con la preservación de la oscuridad natural.

 
 
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