El Port de Barcelona ha completado la reforma del edificio ASTA, una de las sedes históricas de la Autoridad Portuaria de Barcelona, con una inversión de 20,8 millones de euros más IVA y un diseño orientado a mejorar la eficiencia energética del inmueble. La actuación ha modernizado el edificio para adaptarlo a nuevos usos administrativos, operativos y logísticos, manteniendo su estructura original. De forma pionera, el sistema de climatización del edificio principal se ha diseñado para abastecerse de energía renovable procedente de una red de frío y calor.

Los trabajos, iniciados en septiembre de 2021, han transformado por completo su exterior y la distribución interior del inmueble. El resultado es un espacio más versátil, con criterios de sostenibilidad y con capacidad para acoger tanto servicios propios del Port de Barcelona como actividad de empresas vinculadas al sector logístico.
Usos del edificio ASTA tras la reforma
El edificio ASTA continuará albergando espacios destinados a trabajadores del Port de Barcelona. Entre ellos figuran los agentes de la Policía Portuaria, que estrenaron hace dos años una nueva sede situada en un anexo de más de 2.000 metros cuadrados.
El edificio principal, con una superficie de casi 14.000 metros cuadrados, acogerá el Archivo y los departamentos de Patrimonio, Conservación y Ayudas a la Navegación del Port de Barcelona. Además, los espacios restantes podrán destinarse al alquiler a empresas relacionadas con la actividad logística.
La reforma ha contado con financiación pública parcial a través del Plan de reducción del consumo energético en la Administración General del Estado. Esta financiación se enmarca en el objetivo específico RSO2.1 del Programa Plurirregional FEDER de España 2021-2027, cofinanciado por la Unión Europea.
Climatización renovable y aprovechamiento del frío del GNL
Uno de los elementos más relevantes del proyecto es el sistema de climatización previsto para el edificio principal. De forma pionera, se ha diseñado para abastecerse de energía renovable procedente de la red de frío y calor que desarrolla Ecoenergies Barcelona.
Esta red utiliza el frío residual generado durante la regasificación del gas natural licuado que llega por barco a la terminal de Enagás, situada en el muelle de la Energia. Ese recurso se aprovecha posteriormente para usos industriales y para la climatización de edificios, en un esquema de economía circular. El aprovechamiento de esta red permite evitar la emisión de 32.000 toneladas de CO₂ al año. En el caso del edificio ASTA, la solución se aplicará tanto a la climatización como al suministro de agua caliente sanitaria.
El inmueble se incorporará así al modelo energético de la Autoridad Portuaria de Barcelona, cuyos edificios consumen electricidad de origen 100% renovable. Con la reforma, el edificio ASTA sumará también sistemas térmicos alimentados con energía verde, reforzando el objetivo de reducir el consumo energético y el impacto ambiental de sus instalaciones.