Investigadores de la Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU), el sindicato LAB y el Centro Vasco para el Cambio Climático (BC3) han propuesto un modelo energético para que el País Vasco alcance en 2050 una autosuficiencia neta basada en una reducción del consumo del 51% y en un aumento del 386% de la generación local renovable.

El trabajo, publicado en la revista Utilities Policy, plantea un escenario independiente, renovable y mayoritariamente público con el objetivo de alimentar el debate social, político y económico sobre el modelo energético actual. En la investigación han participado Ortzi Akizu y Erlantz Lizundia, del grupo Pensamiento de Ciclo de Vida (LCTG) de la EHU; Martin Lallana, de LAB; y Unai Pascual, de BC3.
El análisis toma como ámbito el País Vasco en su conjunto, al incorporar datos del País Vasco francés, la Comunidad Autónoma del País Vasco y la Comunidad Foral de Navarra. Según Ortzi Akizu, miembro del LCTG, la propuesta se plantea como un primer paso para diseñar un modelo energético sostenible en Euskal Herria.
Consumo energético y dependencia fósil
La investigación sitúa al País Vasco entre las regiones europeas con mayor dependencia de los combustibles fósiles, solo por detrás de Chipre y Malta y por delante de Luxemburgo. En la actualidad, el 79% de la energía consumida procede del petróleo y el gas.
El estudio también señala que Estados Unidos es el principal proveedor energético exterior del territorio, ya que suministra el 33% del gas y el 12% del petróleo consumidos. Además, el consumo energético vasco es un 13% superior al del Estado español.
Para alcanzar la autosuficiencia neta en 2050, el modelo parte de un enfoque basado en el consumo y plantea medidas sectoriales. Entre ellas figuran una reducción del 80% en pérdidas y transformación de energía, del 61% en transporte, del 30% en industria y del 50% en el consumo térmico de las viviendas.
Con esas actuaciones, la huella energética del País Vasco pasaría de 128 TWh a 63 TWh. El consumo anual por habitante también descendería de 40 MWh a 19 MWh, según las estimaciones incluidas en el artículo científico.
Potencia renovable y propiedad pública
El escenario descrito exige incrementar un 386% la generación local de energía renovable. Para ello, el estudio calcula que sería necesario instalar 37 GW de potencia renovable mediante el uso de cubiertas, terrenos improductivos para parques eólicos y fotovoltaicos, y residuos de biomasa.
La propuesta contempla colocar paneles solares en todas las cubiertas disponibles y destinar el 2,1% de la superficie del País Vasco a instalaciones eólicas y fotovoltaicas. De ese total, el 0,5% correspondería a parques eólicos y el 1,6% a parques fotovoltaicos.
El trabajo también analiza la capacidad territorial para alcanzar esos objetivos. Incluso con una reducción del consumo del 51%, la generación renovable actual tendría que multiplicarse por 2,6 en la Comunidad Foral de Navarra, por 5,6 en el País Vasco francés y por 7,1 en la Comunidad Autónoma del País Vasco. En conjunto, el incremento necesario sería de 4,9 veces.
Los autores sostienen que la transición debería desarrollarse en su mayor parte desde el ámbito público. El modelo calcula que sería preciso destinar el 2,6% del presupuesto nacional hasta 2050 para que el 65% de las nuevas instalaciones fueran de propiedad pública. La investigación apunta asimismo a la necesidad de garantías públicas democráticas y justas para proteger el tejido socioecológico del territorio, junto con un marco normativo estricto frente a la tendencia de las empresas a adquirir tierras.