El Ayuntamiento de Barcelona ha inaugurado la nueva Central Bogatell de Districlima, una infraestructura que ampliará en un 33% la capacidad de conexión de la red urbana de calor y frío de la ciudad. La actuación, con una inversión de 47 millones de euros, permitirá pasar de los 1,8 millones de metros cuadrados climatizados actuales a cerca de 2,5 millones.

La instalación, ubicada en el barrio del Poblenou y construida de forma soterrada para integrarse en el entorno urbano, utiliza agua de mar para producir frío de alta eficiencia. Con esta tecnología, la red reduce en torno a un 90% el consumo energético de origen fósil frente a los sistemas convencionales de climatización.
En el acto de inauguración participó la teniente de alcaldía de Urbanismo, Acción Climática, Movilidad, Plan de Barrios y Servicios Urbanos, Laia Bonet, junto al vicepresidente de Engie, Frank Lacroix; la directora de Engie en España, Janis Rey, y el director de Districlima, Xavier Puyal.
Más capacidad para la red Districlima
La puesta en marcha de Bogatell refuerza el desarrollo de Districlima, considerada la red urbana de calor y frío más grande del sur de Europa. Esta infraestructura da servicio a equipamientos como el Hospital del Mar, el centro comercial Glòries, el Museo del Diseño, el Hotel Hilton Diagonal Mar, edificios del entorno del Fòrum y numerosos centros empresariales, educativos y tecnológicos del distrito 22@.
La nueva central cuenta con una capacidad de 56 MW frigoríficos, de los que 42 MW corresponden a producción y 14 MW a almacenamiento. La nueva Central Bogatell incrementa la capacidad de la red para acompañar el crecimiento urbano de Barcelona mediante una solución energética más eficiente, estable y sostenible.
Redes urbanas de calor y frío
La actuación se enmarca en el Plan Clima de Barcelona y consolida la apuesta municipal por las redes urbanas de frío y calor como infraestructura energética basada en el aprovechamiento de recursos locales, fuentes renovables y energías residuales. El modelo se desarrolla con colaboración público-privada.
Estas redes concentran la generación de energía en instalaciones de alta eficiencia y la distribuyen a los edificios conectados. De este modo, disminuye la necesidad de que cada inmueble disponga de equipos propios de climatización y se generan mejoras en eficiencia energética, mantenimiento, ocupación de espacio y reducción de emisiones, además de contribuir a limitar el efecto de isla de calor.
Las redes de climatización urbana producen calor y frío a partir de recursos renovables o residuales y suministran calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria. También aportan ahorros y ventajas para los usuarios en términos de espacio e inversión inicial, reducen ruidos y vibraciones, eliminan riesgos de explosión, minimizan emisiones de CO₂ y disminuyen costes de mantenimiento y reposición.
Districlima se constituyó en 2002 para impulsar en Barcelona la primera gran red urbana de distribución de calor y frío destinada a calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria. La primera central se construyó en la zona del Fòrum y posteriormente la red se extendió al distrito 22@, hasta consolidarse ahora con la tercera central, la Central Bogatell.
Además de Districlima, Barcelona cuenta con la red de calor y frío de Ecoenergies en el barrio de la Marina del Prat Vermell. El Ayuntamiento de Barcelona también impulsa un nuevo sistema de climatización en el ámbito de la estación de la Sagrera y una instalación de climatización centralizada en el entorno de La Model.