Philips presenta su alumbrado inteligente y eficiente para las ciudades del futuro.

Más de la mitad de la población mundial vive en ciudades. Se estima que esta cifra aumentará hasta las dos terceras partes para 2020. Estas cifras plantean importantes retos en el diseño y la gestión de las urbes del futuro. Si tenemos en cuenta que el 20% del gasto energético de una ciudad es alumbrado público, las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías son muy elevadas. A nivel global, el ahorro potencial podría ascender a €128.000 millones en ahorros de electricidad y a la reducción de 670 millones de toneladas de emisión de CO2. Inteligencia, ahorro o digitalización son palabras que comienzan asociarse con la iluminación de las Smart Cities.

El crecimiento de las ciudades arroja un incremento de consumo de energía del 40% para 2030. Buscar soluciones sostenibles y eficientes es una obligación para los diferentes agentes que intervienen en la ciudad. Más de 3000 ciudades alrededor del mundo ya cuentan con pilotos y proyectos sobre sus urbes, bajo el paraguas de Smart Cities.

Dotar de inteligencia al alumbrado público permite mejorar el rendimiento de la instalación y obtener ahorros económicos y medioambientales, liberando recursos de las administraciones a medio y largo plazo. Menos del 1% de las luminarias instaladas en nuestras calles y carreteras funcionan como red, con las posibilidades de monitorización y control que esto ofrecería.

Sistemas de gestión integral del alumbrado como CityTouch de Philips, válidos para toda la ciudad, permiten controlar a distancia, punto por punto, la cantidad e intensidad del alumbrado dependiendo de las necesidades específicas de cada momento. Este sistema, combinado con la tecnología LED, puede elevar los ahorros a más del 70% (además de otras ventajas como su larga duración -hasta 60.000 horas-, los menores costes de mantenimiento o la ausencia de metales pesados que facilitan su reciclaje).

El sistema LumiMotion se basa en la instalación de una serie de sensores ópticos que detectan el movimiento en tiempo real (sin grabar ninguna imagen), permitiendo adaptar los niveles de intensidad del alumbrado dependiendo del tránsito de personas. De este modo, las luminarias reducen al 20% su potencia cuando el sistema no detecta movimiento (la mayor parte de la noche) aumentando la potencia hasta el 100% de forma suave y gradual cuando se aproxima algún peatón o ciclista. El ascenso gradual evita la sensación de “ser vigilado” asegurando que en ningún momento percibe sensación de inseguridad.

Paralelamente, surgen nuevos modelos de financiación de la renovación tecnológica, como son las Empresas de Servicios Energéticos (ESE). La colaboración público-privada se convierte en punto indispensable en este modelo, donde los ahorros obtenidos gracias a la mejor eficiencia de las nuevas tecnologías permiten su propia financiación.

Ciudades innovadoras, ciudades sostenibles

En España y Portugal son varias las ciudades que han dado un impulso de modernización para convertirse en las Smart Cities del futuro. Gracias a éstas intervenciones han conseguido que sus ciudades luzcan mejor y más eficientes, apostando por la habitabilidad para sus ciudadanos y haciéndolas más atractivas para las inversiones económicas y el turismo.

Barcelona, Sabadell, Santander en España o Paredes en Portugal son ejemplos de ciudades que están utilizando la tecnología LED y los sistemas de control para mejorar su red de alumbrado público. Riva Vaciamadrid, ha añadido inteligencia en su plaza Ecopolis. Valladolid ha creado una ruta de luz “Ríos de Luz” para realzar el patrimonio histórico-artístico de la ciudad, atrayendo a turistas, con los consiguientes ingresos económicos para la ciduad. La ruta fue galardonada con el premio City.People.Light de 2011.

 
 
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