El Gobierno de Castilla-La Mancha, a través del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), ha renovado el sistema de climatización del Hospital General de Tomelloso con la instalación de una nueva enfriadora de última generación. La actuación busca mejorar la eficiencia energética del centro sanitario y reforzar el confort térmico de sus instalaciones.
El proyecto ha contado con cofinanciación de la Unión Europea mediante el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) y ha supuesto una inversión de 285.090,35 euros.
Nueva enfriadora de última generación
Los trabajos han incluido la sustitución del equipo anterior, la adaptación hidráulica necesaria, la instalación de nuevas tuberías para su conexión con los circuitos existentes, así como la incorporación de contadores de energía reglamentarios, las conexiones eléctricas y la legalización de todas las instalaciones afectadas.
El nuevo equipo incorpora tecnología de levitación magnética, una solución innovadora en el ámbito de la climatización industrial que emplea compresores centrífugos cuyo eje se mantiene suspendido mediante imanes, eliminando el contacto físico entre sus componentes y prescindiendo del uso de aceite. Al eliminar completamente el uso de aceite, se evitan problemas asociados a la contaminación de los intercambiadores, lo que se traduce en un funcionamiento más fiable y en una reducción muy importante de las necesidades de mantenimiento.
Entre las principales ventajas de esta tecnología destaca su elevada eficiencia energética, que permite alcanzar ahorros de entre un 30 y un 50% respecto a equipos convencionales, especialmente en condiciones de funcionamiento a carga parcial, y mejora la estabilidad del rendimiento a lo largo del tiempo. Además, su funcionamiento es más silencioso y con menos vibraciones, algo fundamental en un entorno hospitalario.
El nuevo sistema dispone de un arranque suave que minimiza los picos de consumo eléctrico, protegiendo la instalación y optimizando el uso de energía. Desde el punto de vista medioambiental, la enfriadora utiliza un refrigerante de última generación, sin impacto en la capa de ozono y con un potencial de calentamiento global muy reducido, conforme a la normativa europea vigente.
