El Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea ha publicado 27 fichas nacionales que muestran la situación del mercado de bombas de calor en los Estados miembros. En España, se ofrecen datos como un stock de bombas de calor de 1.696.630 unidades en 2024, 197.980 bombas de calor vendidas y una capacidad térmica instalada de 40.867 MW.
Las fichas recopilan información pública disponible, incluyendo datos de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat), EurObserv’ER, la Asociación Europea de Bombas de Calor (EHPA) y fuentes nacionales. Cada documento ofrece una radiografía breve sobre el papel de esta tecnología en la sustitución de calderas de gas y en la reducción de emisiones del parque residencial.
Mercado de bombas de calor en España
En España, la calefacción y refrigeración representan el 59% del consumo final de energía de los hogares, mientras que las renovables cubren el 22% de la energía usada para estos fines en todos los sectores. Unos 5,9 millones de hogares utilizan calderas de gas para calefacción, cerca del 30% del total. Frente a ello, el stock de bombas de calor alcanzó 1.696.630 unidades en 2024, con una densidad de 87 equipos por cada 1.000 habitantes.
En 2024 se vendieron 197.980 bombas de calor, un 6% menos que el año anterior. Aun así, el volumen instalado confirma que la tecnología ha pasado de nicho a componente relevante del sistema térmico.
La bomba de calor aire-aire es la tecnología más extendida para calefacción de espacios, coherente con un país donde la refrigeración también condiciona las decisiones de inversión. En 2023, las bombas de calor representaban el 39% de las ventas combinadas de bombas de calor y calderas. La capacidad térmica instalada ascendía a 40.867 MW en 2024. El informe también señala una dependencia exterior en equipos hidrónicos, con un déficit comercial de 77 millones de euros ese año.
El informe señala que sustituir una caldera de gas por una bomba de calor eléctrica reduce el uso de energía final en un 77%. En emisiones, la caída estimada llega al 87%. La ficha también compara consumo y CO₂ por metro cuadrado en una vivienda media, tomando la caldera de gas como referencia. Para España, el consumo medio final de energía para calefacción se sitúa en 39 kWh/m² al año, aunque el ahorro real depende del aislamiento, el rendimiento del equipo y los hábitos de uso.
El informe vincula este potencial con la rehabilitación de edificios. El 77% de las viviendas españolas se construyó antes de 2000, antes de requisitos energéticos más exigentes. Además, España tiene un 47% menos de grados-día de calefacción que la media europea, pero un 112% más de grados-día de refrigeración, lo que refuerza la importancia de soluciones reversibles.
Costes, ayudas públicas y barreras sociales para la descarbonización
La competitividad económica depende en buena medida de la relación entre el precio de la electricidad y el del gas. El documento recuerda que las bombas de calor suelen ser competitivas cuando la electricidad cuesta menos de unas tres veces el gas. En España, la ratio residencial era de 3,04 en el primer semestre de 2023, y la no residencial de 2,43. Para un edificio residencial típico, el coste operativo anual de una bomba de calor aire-agua resulta inferior al de una caldera de gas tanto en 2021 como en el primer semestre de 2025.
En cuanto a la dimensión social, el 18% de los hogares españoles declara no poder mantener su vivienda suficientemente caliente y el 10% acumula retrasos en facturas de suministros. Existen subvenciones de hasta 13.500 euros, sujetas a requisitos, pero el informe sugiere que su diseño es clave para no dejar atrás a los hogares vulnerables.
En conjunto, la ficha concluye que las bombas de calor pueden reducir de forma significativa consumo y emisiones, pero su despliegue requiere edificios más eficientes, señales de precio favorables y ayudas bien orientadas.
