Viena acelera la eliminación del gas con más de 1.000 calderas sustituidas y un modelo replicable para otras ciudades

Viena acelera la eliminación del gas con más de 1.000 calderas sustituidas y un modelo replicable para otras ciudades

La iniciativa ‘100 Projects Phasing Out Gas‘, pionera en energías limpias y liderada por la ciudad de Viena, forma parte de la estrategia municipal para avanzar hacia un suministro de calefacción y refrigeración 100% renovable en 2040. En dos años, los participantes han sustituido 1.030 calderas de gas por sistemas locales de energía renovable, fortaleciendo la economía local y logrando un ahorro anual de CO₂ de más de 2.300 toneladas. Además de las actuaciones técnicas asociadas a la sustitución del gas, el proyecto funciona como un espacio de aprendizaje estructurado que transforma conversiones individuales de edificios en conocimiento transferible. Esta iniciativa ha sido galardonada esta semana con el Premio Europeo de Energía Sostenible 2026 en la categoría de Acción Energética Local.

La iniciativa ‘100 Projects Phasing Out Gas’ está liderada por la ciudad de Viena.

El proyecto forma parte del programa municipal ‘Phasing Out Gas’ y complementa la estrategia de calefacción y refrigeración de Viena 2040. La meta es que todos los edificios de la ciudad se calienten y, cuando sea necesario, se refrigeren mediante fuentes renovables y climáticamente neutras para 2040. El reto es considerable: unas 600.000 viviendas o unidades dependen aún de energía fósil y generan cerca del 90% de las emisiones de CO₂ del parque edificatorio vienés.

Transición del gas a sistemas de calefacción renovables

La iniciativa ‘100 Projects Phasing Out Gas’ reúne proyectos que demuestran cómo la transición del gas a sistemas de calefacción renovables puede aplicarse de manera exitosa en situaciones muy diversas, especialmente en edificios residenciales de varias plantas que no pueden conectarse a la red de calefacción urbana. La iniciativa la está implementando UIV Urban Innovation Viena, la agencia de clima e innovación de la ciudad.

El proyecto piloto SmartBlock Geblergasse muestra cómo un bloque histórico puede operar con red de energía apoyada por 18 sondas de unos 100 m.

Los proyectos se agrupan en seis grandes familias tecnológicas. Las redes de energía aprovechan calor local a baja temperatura y lo intercambian entre edificios; la geotermia usa sondas o captadores enterrados; las bombas de calor de agua subterránea extraen energía de pozos; la aerotermia capta calor del aire; la biomasa se reserva para situaciones donde otras opciones son menos viables; y la calefacción urbana se combina con soluciones renovables o de refrigeración. El objetivo es demostrar que no existe una única solución válida, sino diferentes estrategias adaptadas a las características de cada edificio y entorno.

Los ejemplos aportan evidencia concreta. SmartBlock Geblergasse muestra cómo un bloque histórico puede operar mediante una red de energía apoyada por 18 sondas geotérmicas de aproximadamente 100 metros de profundidad, reduciendo la demanda energética desde valores de entre 125 y 160 kWh/m²a hasta entre 36 y 66 kWh/m²a.

En Deutschordenstrasse, dos conjuntos de vivienda municipal con 277 viviendas redujeron su demanda energética de 153 a 33 kWh/m²a, más de un 75%, antes de iniciar la sustitución progresiva de sistemas individuales de gas por bombas de calor alimentadas con energía geotérmica y aerotérmica.

KunstHausWien combina bomba de calor de agua subterránea y aerotermia.

Otros casos ilustran la diversidad de soluciones. KunstHausWien combina una bomba de calor alimentada por agua subterránea con aerotermia, logrando un ahorro estimado de 115 toneladas de CO₂ al año. En Eberlgasse, una rehabilitación integral hasta estándar pasivo redujo la demanda energética en más del 90%, pasando de 177,6 a 14,8 kWh/m²a. Por su parte, Haus Penzing, una residencia para personas mayores, recortó su demanda energética un 85%, manteniendo la calefacción urbana como sistema principal, complementada con energía solar térmica.

El programa también demuestra que la eliminación del gas es viable en edificios especialmente complejos. Las históricas tribunas del hipódromo de Krieau, protegidas por su valor patrimonial, fueron rehabilitadas e integradas en la mayor red de energía de Austria, complementada con 91 sondas geotérmicas para calefacción y refrigeración renovables. Asimismo, el proyecto en Altgasse, un edificio originario del siglo XVII situado en la zona de protección patrimonial de Schönbrunn, sustituyó completamente el gas mediante una bomba de calor geotérmica alimentada por diez sondas y apoyada por energía fotovoltaica.

El edificio Altgasse fue rehabilitado integralmente para mejorar su eficiencia térmica y energética.

En cuanto a los resultados globales, en dos años los proyectos pioneros habían convertido 1.861 viviendas y más de 243.000 m² útiles a sistemas basados en energías renovables. También se sustituyeron 1.030 calderas de gas, se perforaron 570 sondas geotérmicas con más de 74 km de longitud acumulada y se instalaron 70 sistemas fotovoltaicos con una potencia conjunta de 3.017 kW pico.

Estos proyectos no se limitan a obra nueva. El principal desafío está en edificios existentes: casas Gründerzeit, bloques municipales de los años cincuenta, conventos, hoteles, centros sociales, colegios, restaurantes, museos y edificios catalogados.

Barreras y recomendaciones para propietarios y administradores

Una conclusión transversal es que la sustitución del gas rara vez depende de una única medida. Los proyectos más exitosos combinan rehabilitación térmica, reducción de temperaturas de impulsión, nuevos sistemas de distribución, instalaciones fotovoltaicas, almacenamiento energético, ventilación con recuperación de calor y, en algunos casos, refrigeración pasiva o activa para responder al aumento de las temperaturas estivales.

La hoja de ruta para propietarios incluye información, asesoría, subsidios y planificación e implementación.

También aparecen obstáculos recurrentes: falta de espacio para maquinaria o perforaciones, edificios protegidos, coordinación con inquilinos, reparto de costes, facturación de calor y frío, permisos administrativos, ruido de bombas de calor, protección contra legionela y decisiones complejas en comunidades de propietarios.

Para abordar estas dificultades, el programa incorpora estudios jurídicos y técnicos sobre redes energéticas compartidas, modelos de contabilidad energética, soluciones descentralizadas por vivienda y riesgos de bloqueo tecnológico.

La iniciativa ofrece además una hoja de ruta para propietarios: informarse, buscar asesoramiento, revisar subvenciones y planificar la ejecución. Viena complementa este enfoque con servicios gratuitos de asesoramiento, como Hauskunft y UIV, además de subvenciones que pueden cubrir hasta el 35% de los costes elegibles para la sustitución de sistemas fósiles por renovables.

Experiencia en lecciones aplicables

El valor añadido de la iniciativa reside en convertir experiencias concretas en conocimiento práctico transferible. Las lecciones aprendidas permiten identificar cómo superar barreras relacionadas con la propiedad, la toma de decisiones colectivas, los marcos regulatorios y los procedimientos administrativos en edificios de varias plantas.

Los proyectos se identifican mediante investigación sistemática, acciones de divulgación y convocatorias abiertas. Posteriormente, se seleccionan según criterios técnicos, económicos y legales, y reciben asesoramiento especializado sobre tecnologías adecuadas, financiación y aspectos administrativos.

El valor añadido de la iniciativa reside en traducir la experiencia en lecciones aplicables sobre cómo abordar los retos prácticos, legales y procedimentales en edificios de varias plantas.

Las experiencias obtenidas se transforman en listas de verificación, plantillas, guías y herramientas de apoyo a la toma de decisiones que posteriormente se difunden entre administraciones públicas, propietarios, promotores y profesionales del sector, lo que facilita y agiliza la implementación futura.

La iniciativa se vuelve escalable cuando este proceso se organiza como un ciclo de aprendizaje continuo. Si este enfoque se adopta de forma más generalizada, puede ayudar a las ciudades de toda Europa a acelerar la eliminación progresiva del gas, expandir la calefacción renovable y lograr una transición socialmente justa.

Ganadora del Premio Europeo de Energía Sostenible 2026

El proyecto fue uno de los tres finalistas preseleccionados para el Premio Europeo de Energía Sostenible 2026 (EUSEW) en la categoría de Acción Energética Local, junto con Nova Energía Osona en España y el proyecto MultiHome en Bulgaria. Esta categoría reconoce las acciones implementadas en materia de energía sostenible, impulsadas por grupos de ciudadanos o consumidores, que contribuyen a la transición energética limpia a nivel comunitario o local. Asimismo, inspira y motiva a otros a implementar medidas similares para su aplicación en toda la UE, lo que genera beneficios económicos y ambientales.

Finalmente, la iniciativa obtuvo el primer puesto durante la ceremonia celebrada el 9 de junio de 2026 en Bruselas. El jurado destacó su contribución a la transición energética de Viena mediante la demostración práctica de renovaciones exitosas y la creación de un modelo de aprendizaje replicable para acelerar la sustitución del gas en edificios existentes.

 
 
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