El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha finalizado las obras de mejora de la eficiencia energética del alumbrado exterior en varios tramos de las autovías A-3 y A-7 en Valencia, con una inversión de 2,7 millones de euros, IVA incluido, financiada con cargo a los fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, PRTR. Los trabajos han tenido dos objetivos principales: la mejora de la eficiencia energética y de la seguridad viaria.

La actuación se ha desarrollado en la A-3 entre los kilómetros 338,1 y 348,2, en los términos municipales de Riba-roja de Túria y Quart de Poblet. También ha incluido varios enlaces, entre ellos el correspondiente a la A-7, bypass, entre los kilómetros 335,7 y 336,6. Esta actuación se enmarca en el Plan de Eficiencia Energética de la Dirección General de Carreteras.
Renovación del alumbrado en la A-3 y la A-7
Los trabajos han tenido dos objetivos principales. Por un lado, la mejora de la eficiencia energética, para lo cual se ha definido la sustitución de las antiguas luminarias de vapor de sodio de alta presión (VSAP) por tecnología LED, logrando una relación óptima entre la potencia de los equipos y la distancia de los puntos de luz.
La intervención también ha incorporado un objetivo de seguridad viaria. En un tramo con elevada intensidad de tráfico se han renovado instalaciones que se encontraban mayoritariamente fuera de servicio debido a su antigüedad y a actos de vandalismo, lo que había reducido la funcionalidad del sistema de alumbrado existente.
En conjunto, se han reemplazado más de 1.000 luminarias de vapor de sodio por nuevas de tecnología LED. La actuación ha procurado mantener el mayor número posible de báculos existentes, con el fin de aprovechar la infraestructura disponible y limitar las sustituciones a los elementos necesarios.
El proyecto ha incluido la implantación de un nuevo sistema de control de alumbrado inteligente. Este sistema permitirá reducir los costes, el consumo de energía y las necesidades de mantenimiento, permitiendo monitorizar el rendimiento de las instalaciones para proporcionar a los usuarios la cantidad y calidad de luz adecuadas en cada momento.
Los trabajos, iniciados en septiembre de 2025, requirieron acometer medidas adicionales en la infraestructura para reponer y renovar los elementos dañados tras la dana del 29 de octubre de 2024, que inundó y deterioró gran parte de las canalizaciones, arquetas y conexiones eléctricas originales.