El informe DHC Market Outlook 2026 de la asociación europea Euroheat & Power recoge datos que sitúan a las redes de calefacción y refrigeración urbanas como uno de los vectores más avanzados de la transición térmica en la Unión Europea. El documento señala que las fuentes renovables y el calor residual alcanzaron en 2024 una cuota récord del 46,2% en los sistemas europeos de calefacción y refrigeración urbana, superando por primera vez a los combustibles fósiles dentro de este segmento.
El resultado contrasta con el conjunto del mercado térmico europeo, donde los combustibles fósiles todavía representan más del 70% del suministro de calefacción y refrigeración. Según el informe, la evolución del sector se apoya especialmente en el despliegue de tecnologías power-to-heat y en el avance de la recuperación de calor residual, dos líneas que están ganando peso en las redes urbanas de energía térmica.
Calefacción urbana y transición energética en Europa
Europa cuenta con unas 16.000 redes de calefacción urbana. En 2024 suministraron 495,6 TWh, un 1,2% menos que el año anterior, por menor demanda térmica y mejoras de eficiencia en edificios. Alemania, Polonia, Suecia, Finlandia y Dinamarca lideran las ventas.
La infraestructura sigue creciendo: las redes alcanzaron 201.577 kilómetros en 2024, un 0,8% más interanual y 15.675 kilómetros adicionales desde 2019. Francia conectó 2.374 edificios más y Dinamarca añadió 23.033, reflejo del abandono progresivo de calderas fósiles individuales.
La capacidad instalada europea se mantuvo cerca de 283 GWth. La cogeneración conserva peso, aunque el informe prevé una combinación creciente con bombas de calor, calderas eléctricas y almacenamiento térmico.
Fuentes renovables, calor residual y electrificación de redes de calor
Según el documento, el cambio más relevante está en el mix energético. En 2024, las fuentes renovables y el calor residual alcanzaron el 46,2% del suministro de calefacción urbana, por encima de los combustibles fósiles, que bajaron al 45,9%. La bioenergía representó el 35,6%, la geotermia el 2,87% y la solar térmica el 0,2%.
Las bombas de calor grandes aportaron 10.815 GWh y su capacidad instalada creció un 19,6%. Las calderas eléctricas suministraron 5.301 GWh, todavía solo el 1,1% del mix, pero con un aumento anual del 26%. El almacenamiento térmico llegó a 287 GWh, un 14,4% más que en 2023.
El calor residual industrial y terciario aportó 11,1 TWh, el 2,1% del total; incluyendo condensación de gases y residuos no biodegradables, la cuota sube al 11,5%. Los centros de datos aparecen como fuente emergente, con un potencial técnico estimado de 200 TWh anuales para 2050.
Refrigeración urbana, política energética e inversión hasta 2030
La refrigeración urbana gana relevancia por el aumento de olas de calor y presión sobre las redes eléctricas. En 2024 vendió 3,3 TWh en Europa, un 4% más, con más de 200 redes y 1.359 kilómetros de tuberías. La infraestructura creció un 24,7% anual entre 2019 y 2024 en países con datos.
De cara a 2030, el informe calcula al menos 2,25 millones de nuevos hogares conectados en mercados con información disponible. Alemania podría sumar 945.000, Francia 700.000 y Austria 300.000, aunque los autores reclaman objetivos más claros, financiación estable y planificación térmica local.
La conclusión es que la calefacción y refrigeración urbanas ya no son solo infraestructuras maduras, sino herramientas de seguridad energética. Para escalar, Europa necesita permisos ágiles, marcos regulatorios predecibles, apoyo a la inversión y una integración real entre calor, electricidad, almacenamiento y fuentes locales.
