El autoconsumo fotovoltaico sumó 1.139 MW de nueva potencia en España durante 2025 y alcanzó los 9.276 MW acumulados, consolidándose como motor de desarrollo económico para la industria española, la tipología de consumidor que más invierte en estas soluciones. Aunque la nueva potencia instalada descendió un 4% respecto a 2024 y el mercado se estabilizó en torno a 1,1 GW anual, la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) sitúa la electrificación de la economía y el despliegue del almacenamiento entre las principales palancas para sostener el desarrollo de la fotovoltaica durante los próximos años.
Los datos forman parte del Informe Anual ‘Desafíos de la segunda fase de la transición energética (2025-2030)’, presentado por UNEF con la colaboración de la Universidad de Castilla-La Mancha. El estudio refleja que durante 2025 se instalaron 10.105 MW de nueva potencia fotovoltaica en España, de los que 8.966 MW correspondieron a plantas en suelo y 1.139 MW a autoconsumo.
La fotovoltaica se consolidó además como la tecnología con mayor peso en el mix eléctrico español, con una aportación cercana al 23%. España se situó como el segundo mercado fotovoltaico de la Unión Europea en 2025. En el conjunto de Europa se instalaron 67,2 GWp, mientras que a escala mundial la fotovoltaica volvió a ser la fuente energética con mayor nueva capacidad incorporada, con 698 GWp, y la capacidad acumulada global superó los 3 TWp.
El autoconsumo alcanza los 9.276 MW
La instalación de plantas fotovoltaicas en suelo creció un 31% frente al año anterior. El informe recoge que España cerró 2025 con 46.286 MW de potencia fotovoltaica acumulada en suelo, mientras que el autoconsumo alcanzó un acumulado de 9.276 MW.
UNEF destaca que el autoconsumo se mantiene como un vector de actividad económica para la industria española, que es la tipología de consumidor que más invierte en estas soluciones. La estabilización del segmento contrasta con el fuerte crecimiento de las plantas en suelo, que explican la mayor parte de la nueva capacidad añadida durante el ejercicio.
El impacto económico del sector también se mantuvo elevado. En 2025, la fotovoltaica aportó 9.841 millones de euros al PIB nacional, alrededor del 0,5% del PIB español, y su huella económica total ascendió a 14.121 millones. El empleo asociado se situó en 134.708 personas, las exportaciones alcanzaron 3.208 millones de euros y las empresas destinaron 473 millones a I+D+i, con una intensidad innovadora del 3,6%, más del doble de la media de la industria española, situada en el 1,6%.
Precios bajos, electrificación y almacenamiento
La mayor presencia de la fotovoltaica está contribuyendo a contener los precios de la electricidad durante las horas solares en un contexto de encarecimiento de los combustibles fósiles. Sin embargo, UNEF advierte de que la reducción de los precios capturados por las instalaciones puede desincentivar nuevas inversiones si no se activan medidas para elevar la demanda eléctrica, acelerar la electrificación y desplegar almacenamiento.
Los precios capturados por las plantas fotovoltaicas pasaron de 42,28 euros/MWh en 2024 a 36,39 euros/MWh en 2025 y a 29,68 euros/MWh en el primer semestre de 2026. Además, en 2025 se registraron 797 horas solares con precio igual o inferior a 0 euros/MWh y generación fotovoltaica significativa. En 2026, esa cifra ya se había igualado el 7 de julio y rondaba las 900 horas a comienzos de septiembre.
El informe identifica la electrificación de los usos finales como el principal reto de esta etapa. España dispone de 71,5 GW de puntos de conexión de demanda concedidos o previstos en la planificación a 2030, a los que se suman 24 GW de capacidad solicitada y pendiente de resolución. Centros de datos, industria, hidrógeno, almacenamiento y movilidad eléctrica concentran buena parte de esa nueva demanda.
El almacenamiento también avanzó en 2025, especialmente detrás del contador, con 540 MWh instalados, un 65% más que el año anterior, y un acumulado de 2.745 MWh desde 2022. En suelo, España cuenta con 261 MW instalados, de los que 241 MW son híbridos y 20 MW corresponden a instalaciones independientes, además de 33.031 MW con permiso concedido y 14.607 MW en tramitación.
UNEF plantea medidas como el desarrollo de permisos flexibles de acceso y conexión, la agilización administrativa, la retribución de restricciones técnicas, créditos del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para financiar proyectos, el impulso de la hibridación de instalaciones existentes y una retribución adecuada de los servicios de control de tensión. También considera necesario adaptar a medio plazo el sistema de fijación de precios del mercado eléctrico a un sistema con mayor peso renovable, con suelos y techos que limiten la proliferación de horas con precios cero o negativos.
