La aplicación de la Directiva relativa a la eficiencia energética de los edificios (EPBD) requiere combinar requisitos normativos, financiación, datos fiables y asistencia técnica para avanzar en la descarbonización del parque inmobiliario europeo. Esta es una de las principales conclusiones del informe ‘Supporting Member States in Effectively Implementing the EPBD’, elaborado por el Buildings Performance Institute Europe (BPIE) dentro del proyecto europeo EPBD.wise. El documento recoge recomendaciones para coordinar los instrumentos de la directiva y adaptar su aplicación a las características de cada país.

El informe sintetiza el trabajo realizado con autoridades públicas y especialistas de Bulgaria, Grecia, Hungría, Polonia, Rumanía y Ucrania. A partir de la identificación de necesidades nacionales, la elaboración de orientaciones específicas y el análisis de escenarios, el proyecto ha desarrollado propuestas que pueden adaptarse a otros Estados miembros. Entre sus principales conclusiones figura la necesidad de abordar conjuntamente la regulación, la planificación de inversiones, los mecanismos de apoyo y el seguimiento de resultados.
Reducción del consumo energético y rehabilitación de edificios
Uno de los principales resultados procede del análisis de escenarios para los planes nacionales de renovación de edificios. Según las simulaciones recogidas en el informe, la combinación de estándares regulatorios e incentivos económicos resulta más eficaz que la aplicación aislada de cualquiera de estos instrumentos.
En el escenario más ambicioso analizado para los Estados miembros de la UE, la demanda de energía primaria de los edificios podría reducirse entre un 15% y un 22% en 2030, entre un 26% y un 36% en 2035 y entre un 53% y un 65% en 2050. Estas cifras corresponden a resultados de modelización y no a ahorros ya conseguidos.
El estudio también señala que las condiciones de partida de cada país influyen en las medidas más adecuadas. La proporción de combustibles fósiles utilizados para calefacción y el factor de energía primaria de la electricidad son dos variables determinantes. En países con electricidad menos intensiva en carbono, la electrificación de la calefacción puede contribuir antes a reducir el consumo de energía primaria, mientras que otros sistemas requieren actuaciones previas sobre la envolvente térmica y las redes de calefacción.
Las simulaciones realizadas para Polonia y Rumanía muestran, además, que los instrumentos exclusivamente económicos no alcanzan por sí solos el ritmo de eliminación de combustibles fósiles previsto en los escenarios regulatorios más exigentes. Por ello, el informe recomienda acompañar los estándares mínimos de eficiencia energética con ayudas económicas, asesoramiento y medidas específicas para los hogares vulnerables.
Certificados energéticos y pasaportes de renovación
El documento analiza cinco instrumentos de la EPBD: los edificios de cero emisiones, los planes nacionales de renovación, los estándares mínimos de eficiencia energética, los pasaportes de renovación y los certificados de eficiencia energética.
Respecto a los edificios de cero emisiones, propone que las definiciones nacionales tengan en cuenta el consumo de energía primaria, las emisiones operativas y el potencial de calentamiento global a lo largo del ciclo de vida. También destaca la necesidad de coordinar los requisitos de los edificios con las infraestructuras energéticas y la disponibilidad de fuentes renovables.
En materia de certificación energética, el proyecto identifica problemas recurrentes de calidad de los datos, metodologías, control y conexión entre registros. Recomienda reforzar la interoperabilidad de las bases de datos y utilizar los certificados no solo como documentos informativos, sino también para identificar edificios prioritarios, orientar inversiones y comprobar el cumplimiento de los objetivos.
Los pasaportes de renovación, por su parte, permitirían organizar las intervenciones en distintas etapas hasta alcanzar niveles elevados de eficiencia. El informe aconseja desarrollar herramientas asequibles y actualizables, vinculadas a los certificados energéticos, los servicios de ventanilla única y los mecanismos de financiación.
Financiación y seguimiento de las medidas
El proyecto EPBD.wise considera que la evaluación debe incorporarse desde el diseño de las políticas. Para ello, propone conectar los indicadores de rehabilitación, ahorro energético, inversiones y resultados sociales con las bases de datos nacionales sobre eficiencia energética de los edificios.
El informe también recomienda coordinar la EPBD con la Directiva de Eficiencia Energética, la Directiva de Energías Renovables y el Fondo Social para el Clima, con el fin de evitar actuaciones contradictorias y facilitar el acceso a la financiación.
Aunque España no figura entre los seis países estudiados directamente, el proyecto ha ampliado sus análisis al conjunto de los Estados miembros. Sus recomendaciones plantean un marco adaptable a diferentes parques inmobiliarios y sistemas energéticos, sin establecer una solución única para todos los países.