Los regantes ahorrarán 54 millones con la nueva fiscalidad eléctrica

La exoneración fiscal del impuesto eléctrico, que alcanza el 85%, permitirá a los regantes disminuir su factura en un 4,1%, lo que supone un ahorro de unos 29 millones de euros al año, que unidos a los 25,2 millones derivados de la reducción del esfuerzo fiscal, contribuirán a paliar exclusivamente la pérdida de renta experimentada por los agricultores como consecuencia de esa modificación legislativa de agosto de 2013.

Concretamente, la rebaja del sistema de tributación por módulos, del que se beneficiarán más de un millón de agricultores regantes, permitirá aliviar de su declaración el sobrecoste energético que supone pagar todo el año por un servicio que sólo utilizan durante la campaña de riego (de mayo a octubre) como consecuencia de un sistema tarifario injusto y discriminatorio para las actividades estacionales.

Esta fiscalidad más favorable se enmarca dentro de las negociaciones de alto nivel que, con el Ministerio de Agricultura como gran mediador, viene manteniendo La Federación Nacional de Regantes en los últimos años, con el fin de poner en marcha un paquete de medidas que permita suavizar el impacto de los sucesivas subidas de la electricidad en el regadío, argumentadas con la excusa de cubrir el déficit de tarifa, que alcanza ya los 30.000 millones de euros.

Dos medidas que compensan menos del 20% del sobrecoste total

Los regantes consideran estas medidas como un gesto del Gobierno y un paso adelante aunque echan en falta que esta rebaja tributaria vaya acompañada de soluciones complementarias que compensen realmente los más de 300 millones de euros extras que pagan a las eléctricas con respecto a hace seis años. Y es que con estas medidas no llegan a cubrir el 20% del sobrecoste total.

Entre ellas, insisten en despenalizar los contratos de temporada; en el pago por la potencia realmente utilizada y no por la máxima teórica contratada; en la aplicación de un IVA reducido en el suministro eléctrico, tomando como antecedente el caso de Italia o en la articulación de la normativa para facilitar la producción de energía distribuida en las zonas regables para autoconsumo -balance neto o Net Meetering-, que permite además inyectar a la red nacional la producción que no se necesite.

Según el presidente de Fenacore, Andrés del Campo, “el agujero del sistema eléctrico que procede en gran medida de ese totum revolutum de primas a las renovables, moratoria nuclear, subvenciones al carbón, intereses de la deuda energética, etc. que después se convierten en los costes fijos de la electricidad deberían pasar a cargo de los Presupuesto Generales del Estado para evitar discriminar actividades que tengan un consumo estacional, como es el caso del regadío”.

 
 
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