Resideo agrupa sus accesorios para proteger la calidad del agua potable bajo el nombre de Braukmann

Resideo agrupa bajo el nombre Braukmann sus accesorios para proteger la calidad del agua potable.

La empresa Resideo ofrece una cartera de accesorios para proteger el agua potable probados que ahora se agrupan bajo el nuevo nombre de Braukmann, el cual hace referencia a una parte importante de la historia de la empresa y siempre ha sido sinónimo de innovación y calidad en el sector del agua potable. Entre los productos que se encuentran en dicha cartera, destacan las válvulas reductoras de presión Resideo Braukmann D06F y el desconectador hidráulico Resideo Braukmann BA300.

Los accesorios para proteger la calidad del agua potable de Resideo ahora se presentan bajo el nombre de Braukmann.

Las válvulas reductoras de presión como la Resideo Braukmann D06F protegen las instalaciones domésticas de agua contra la presión excesiva de la red de suministro y los daños por presión durante toda su vida útil, a la vez que reducen el consumo de agua y minimizan el ruido de la instalación. Para ello, la presión de salida ajustada de la válvula debe comprobarse periódicamente en el manómetro.

El desconectador hidráulico Resideo Braukmann BA300 protege los sistemas de agua potable contra los retornos de presión, retornos de caudal y contrasifonaje o succión de agua contaminada, riesgos frente a los que el trabajo de mantenimiento es importante. En este aspecto hay puntos decisivos que hay que tener en cuenta durante la inspección: las partes del accesorio de seguridad deben ser fáciles de operar y la posición de la abertura de salida debe ser de 90 grados con respecto a la vertical.

Responsabilidades de los instaladores en relación con el mantenimiento

Varios párrafos del Real Decreto 140/2003, que es la Ley que establece los criterios sanitarios y de abastecimiento de la calidad del agua de consumo humano en nuestro país, aclaran que el mantenimiento es obligación de los ayuntamientos o de los operadores subcontratados para tal fin.

Sin embargo, muchas personas desconocen la frecuencia con la que se debe realizar el mantenimiento en sus hogares. El resultado puede ser la contaminación del agua potable, que afecta a todos. En este sentido, Resideo recuerda que los instaladores y planificadores pueden proporcionar valiosa información a los propietarios de las viviendas al señalar los intervalos de mantenimiento necesarios. Y, sobre todo, son responsables del mantenimiento de acuerdo con las normas pertinentes: esto significa conocer y observar las reglas de tecnología generalmente reconocidas.

Las directrices establecen claramente que la obligación de mantener las instalaciones de agua potable no solo comienza cuando se esperan signos de desgaste y, por lo tanto, deterioros en la calidad del agua potable, sino que esta obligación existe en principio.

Resideo destaca que los daños en las instalaciones de agua potable deben evitarse desde el principio mediante un mantenimiento regular o detectarse a tiempo. Como ejemplo, un calentador de agua debe inspeccionarse cada dos meses y repararse de forma rutinaria una vez al año y un separador de sistema con zona de presión reducida (BA) debe controlarse cada seis meses o una vez al año como mínimo.

 

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