El nuevo sistema específico de seguimiento de políticas puesto en marcha por la Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés) monitoriza las medidas adoptadas por los gobiernos en respuesta a las repercusiones del conflicto en Oriente Medio en el mercado energético. La herramienta incluye información actualizada sobre las acciones destinadas a la conservación de la energía y las diseñadas para apoyar a los consumidores.
El conflicto, que comenzó el 28 de febrero, ha obstaculizado significativamente el flujo comercial de energía a través del estrecho de Ormuz, provocando la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial. Como consecuencia de esta situación, el suministro mundial de GNL también se ha reducido en torno a un 20%.
Seguimiento de medidas políticas
El sistema de seguimiento proporciona una visión general actualizada de las medidas introducidas por los gobiernos para conservar energía y proteger a los consumidores del aumento de los precios, a medida que los gobiernos responden a las interrupciones del suministro y a la mayor volatilidad, especialmente en los mercados de petróleo crudo, productos derivados del petróleo y gas natural licuado (GNL).
La plataforma de la IEA presenta dos categorías principales de medidas. Por un lado, incluye las medidas orientadas a la conservación de energía. Por otro, incorpora las dirigidas a proteger a los consumidores frente al incremento de los precios. La herramienta se actualizará de forma periódica conforme se anuncien nuevas políticas y evolucione la situación en el mercado energético, ofreciendo información oportuna sobre cómo los países están abordando la crisis.
Además de este seguimiento, también se ha publicado una serie de medidas del lado de la demanda que pueden aplicar gobiernos, empresas y hogares. El objetivo es proteger a los consumidores de las presiones derivadas de la fluctuación de los precios del petróleo y garantizar la seguridad energética.
