El grupo ITACA de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), junto a Emivasa, está desarrollando una línea de investigación para analizar el uso de las redes de distribución de agua de baja presión como fuente de energía térmica en edificios de la ciudad, en el marco del proyecto Aiguaterm.
El concejal de Ciclo Integral del Agua de Valencia ha visitado las instalaciones en las que se desarrolla esta línea de investigación para conocer los avances del proyecto Aiguaterm. El proyecto cuenta con financiación de la Agencia Valenciana de la Innovación (AVI) y analiza la viabilidad de aprovechar la energía térmica contenida en el agua que circula por la red urbana para su integración en sistemas de bombas de calor en edificios públicos y privados.
Aprovechamiento térmico de la red de agua de baja presión
El objetivo es evaluar cómo esta infraestructura existente puede contribuir a mejorar la eficiencia energética en la ciudad y reducir el consumo asociado a calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria, que representa una parte significativa de la demanda energética de los inmuebles. La iniciativa se centra en el estudio técnico, energético e hidráulico de esta solución sin necesidad de desarrollar grandes infraestructuras adicionales y mediante la optimización de redes ya operativas.
Gracias al trabajo desarrollado, el Ayuntamiento de Valencia está analizando las posibles ubicaciones con mayor potencial para aplicarse esta tecnología. Entre ellos, edificios municipales, centros educativos e instalaciones deportivas con alta demanda energética. El objetivo es priorizar aquellos casos en los que la implementación de este sistema permita obtener mayores beneficios en términos de ahorro energético y reducción de emisiones.
Este trabajo sitúa a Valencia como banco de pruebas de soluciones de eficiencia energética en condiciones reales dentro del entorno urbano. La colaboración entre el consistorio, la UPV y Emivasa permite avanzar en modelos de gestión energética apoyados en la optimización de infraestructuras existentes.
Esta línea de investigación abre además nuevas posibilidades para repensar la gestión energética de las ciudades e integra sostenibilidad, innovación tecnológica y aprovechamiento inteligente de los recursos urbanos.
