El proyecto europeo FlexCHESS ha concluido su fase de investigación y validación con una plataforma para mejorar la gestión energética en comunidades energéticas y reducir el impacto de la intermitencia renovable. En el piloto español, desarrollado en Bullas (Murcia), la solución permitió recortar los picos de demanda un 30% y situar el autoconsumo por encima del 70%.
La iniciativa, respaldada por la Unión Europea con un presupuesto de 2,3 millones de euros, se ha desarrollado durante tres años y medio por un consorcio formado por 14 entidades. Su objetivo ha sido coordinar de forma más eficiente la generación, el consumo y el almacenamiento para disminuir la dependencia de la red cuando la producción renovable no coincide con la demanda.
FlexCHESS valida una plataforma de flexibilidad energética
Cuando la producción no coincide con la demanda, la dependencia de fuentes fósiles persiste. Para lograr una descarbonización real, es necesario que el consumidor asuma un rol activo, coordinando su consumo con la generación disponible.
El proyecto ha revolucionado la gestión energética mediante una plataforma inteligente que coordina sistemas de almacenamiento virtual y activos híbridos (eléctricos y térmicos). Su arquitectura modular permite un control total sobre los recursos: desde la previsión de consumo hasta la participación directa en los mercados eléctricos, ajustándose dinámicamente al clima, la demanda y las señales del mercado.
La eficacia de esta solución se ha demostrado en situaciones reales, habiendo procesado casi 60.000 señales de mercado a través de sus cinco sitios piloto en España, Eslovenia, Italia, Turquía y el Reino Unido.
Resultados del piloto español en Bullas
El demostrador español se ha desarrollado en Bullas (Murcia), bajo el liderazgo de la comercializadora Voltiva Energy y La Solar. En este entorno se incorporó tecnología de Internet de las cosas (IoT) en viviendas, locales comerciales y edificios municipales para monitorizar y controlar consumos, producción fotovoltaica, baterías y sistemas de climatización.
La comunidad energética participante en el piloto español concentró el 76% de las operaciones totales del proyecto. Según los resultados registrados, la aplicación de la plataforma permitió reducir los picos de demanda un 30% y elevar el nivel de autoconsumo por encima del 70%, dos indicadores relevantes para la operación de redes con alta penetración renovable.
Tras completar la validación, FlexCHESS queda planteada como una tecnología preparada para su despliegue comercial. El siguiente paso previsto es replicar los modelos de flexibilidad ensayados en otros municipios y entornos, con el fin de facilitar la creación de nuevas comunidades energéticas y optimizar el consumo a mayor escala.
