Según el Ayuntamiento de Barcelona, el autoconsumo solar compartido asociado a las pérgolas fotovoltaicas municipales de Alfons Comín, en el barrio de Gràcia, y de la ronda de Dalt, en el paseo de la Vall d’Hebron, alcanza ya a cerca de un centenar de hogares. Desde julio de 2026, todos los usuarios incorporados a esta prueba piloto tienen el servicio activado y pueden aprovechar energía generada en instalaciones municipales situadas en el espacio público.
La iniciativa se enmarca en el Plan Clima y busca facilitar el acceso al autoconsumo a personas residentes en el entorno de estas instalaciones sin que tengan que disponer de una planta fotovoltaica propia. El modelo permite asignar parte de la producción solar municipal a hogares próximos, dentro de los límites de capacidad establecidos para cada emplazamiento.
Potencia fotovoltaica y activación del autoconsumo compartido
La puesta en marcha completa del servicio ha requerido durante los últimos meses trámites administrativos y técnicos para activar los autoconsumos compartidos. En la instalación de Alfons Comín, las primeras altas se realizaron entre marzo y abril de 2026, mientras que la instalación de la ronda de Dalt entró en funcionamiento en junio. Julio de 2026 es, por tanto, el primer mes con todos los participantes operando plenamente dentro del sistema.
La pérgola fotovoltaica de la plaza Alfons Comín, situada en el distrito de Gràcia, cuenta con una potencia instalada de 22,72 kWp y una producción anual estimada de 22.720 kWh. La cobertura fotovoltaica de la ronda de Dalt, en el ámbito de la Vall d’Hebron, dispone de 43,25 kWp y prevé generar 43.250 kWh al año.
Estas dos instalaciones forman parte de una experiencia piloto orientada a comprobar el funcionamiento técnico y operativo del autoconsumo compartido municipal en espacios públicos. El esquema permite aprovechar generación renovable de proximidad y distribuirla entre usuarios seleccionados conforme a las condiciones fijadas para el programa.
Seguimiento energético y asesoramiento a los usuarios
Además del suministro de energía asignada, el programa incorpora herramientas de acompañamiento para los hogares participantes. Una de ellas es la plataforma digital Join Energy, que permite consultar la producción atribuida a cada usuario, realizar el seguimiento de los consumos energéticos y acceder a información sobre hábitos de uso de la energía.
El servicio incluye también sesiones informativas y asesoramiento personalizado. Los encuentros más recientes se han celebrado en julio en el Casal de Barri Can Carol y en la Biblioteca de Montbau, donde se han tratado aspectos como el funcionamiento del autoconsumo compartido, la interpretación de las facturas eléctricas, el mercado energético y las herramientas de monitorización disponibles.
Las convocatorias abiertas para acceder al servicio registraron cerca de 200 solicitudes. Al existir una capacidad limitada en las instalaciones, las plazas se adjudicaron según los criterios recogidos en las bases reguladoras. Actualmente, se mantiene una lista de espera con personas interesadas en incorporarse al autoconsumo compartido municipal.
La información obtenida durante esta primera fase de la prueba piloto servirá para evaluar el funcionamiento del modelo y estudiar la posible incorporación de nuevas instalaciones fotovoltaicas municipales al servicio en el futuro.
