La rehabilitación de edificios, de vital importancia para la economía

El documento titulado “La rehabilitación de edificios como motor de crecimiento y empleo”, elaborado por la Confederación Nacional de la Construcción (CNC) y la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), pone de manifiesto la crucial importancia y trascendencia de esta actividad para la economía española.

El documento, de 46 páginas, propone una serie de escenarios que ponen de manifiesto los efectos que tendría en el empleo la inversión en rehabilitación energética de edificios, en el cumplimiento de los objetivos de reducción de emisiones y de mejora de la eficiencia energética, y en la economía.

Estos escenarios han sido elaborados por el Grupo de Trabajo sobre Rehabilitación (GTR), que está coordinado por GBCe y la Fundación Conama y tiene como objetivo promover la transformación del actual sector de la edificación, basado en la construcción de nueva edificación, hacia un nuevo sector que tenga como objetivos la creación y el mantenimiento de la habitabilidad socialmente necesaria.

Más de 900.000 edificios residenciales, en estado ruinoso, malo o deficiente

El documento de la CNC y la CEOE también pone de manifiesto cifras como que en España existen 920.000 edificios dedicados a uso residencial, cuyo estado de conservación es ruinoso, malo o deficiente. Que existen 2.268.000 edificios que, aunque su estado de conservación es bueno, tendrán que realizar el Informe de Evaluación del Edificio (ITE). Que hay 5.412.000 edificios de viviendas de dos o más plantas sobre rasante que tienen problemas de accesibilidad. Y que sólamente el 4,59% de los edificios existentes se construyó conforme al Código Técnico de la Edificación (CTE) de 2007; el 39,1% se construyó conforme a la normativa básica de 1979, y el 56,31% se construyó sin ninguna normativa mínima de ahorro de energía. Esto hace un total de 9.287.505 edificios (de un total de 9.730.999) que, a no ser que hayan acometido obras de rehabilitación, no cumplen las exigencias básicas de ahorro de energía.

Asimismo, plantea e incluye medidas para impulsar la industria de la construcción desde la rehabilitación de edificios, consensuadas en los grupos de trabajo de construcción y energía creados por la DGAVyS; un anexo con las principales cifras del sector y un análisis del parque español de edificios.

Entre las cifras del sector destacan algunas como que, desde el inicio de la crisis en 2007, se han perdido más de 1.400.000 puestos de trabajo (1.200.000 en la construcción propiamente dicha y 260.000 en la industria auxiliar). Además, han desaparecido más de 200.000 empresas, más del 30% de las existentes en dicho año, y se ha pasado de construir 700.000 viviendas a no llegar a 60.000.

Satisfacer las necesidades de vivienda de la población

La tendencia de crecimiento poblacional ha cambiado en la actualidad y ya no es necesario construir viviendas al mismo ritmo de los años anteriores para dar respuesta a la demanda de la población. Ahora es necesario un sector de la edificación que satisfaga las necesidades de vivienda de la población, dedicado a asegurar la calidad de las viviendas, atendiendo a la resolución de sus carencias en lo que se refiere a la accesibilidad, la seguridad de uso y su adaptabilidad a las necesidades de una población que presenta nuevas características como son el envejecimiento. La CNC y la CEOE defienden un sector dedicado básicamente a la rehabilitación del parque construido, que sea ambiental y económicamente solvente.

Un sector que también tenga en cuenta los recursos necesarios para habitar los edificios, como es la energía necesaria para obtener un confort razonable: hoy día en  más de un 10% de la población ya está sufriendo pobreza energética, es decir, no puede afrontar los costes de su factura energética doméstica, porque hacerlo supone dedicar a ello una parte excesiva de su renta. 

Impacto de la rehabilitación en el empleo

Se estima que la ayuda pública requerida para crear un puesto de trabajo en rehabilitación es del orden de 13.500 a 14.500 euros, lo que contrasta con los 19.991 euros que supone el coste anual en subsidio por desempleo, en promedio, por cada trabajador desempleado.

Además, por cada vivienda que se rehabilita, se crean o mantienen entre dos puestos de trabajo, sin tener en cuenta los efectos indirectos en la industria auxiliar de la construcción.

Balance para las Administraciones públicas de la inversión en rehabilitación

Una estrategia de rehabilitación de edificios como la que necesita España no puede ser puesta en marcha sin un claro compromiso político que la apoye, tanto mediante la adecuación de la normativa, como mediante un plan dotado presupuestariamente.

En el arranque del plan, CNC y CEOE consideran necesario apostar por una política de apoyo público. Para ello es necesario dotar de recursos suficientes a la política de rehabilitación y regeneración urbana, tanto de ámbito estatal (reforzando la dotación asignada en los presupuestos al Plan Estatal 2013-1016), como en el ámbito autonómico y local, para seguir rehabilitando con apoyo público las viviendas de los sectores más vulnerables. Progresivamente, es importante que se vayan consolidando líneas de créditos subsidiados y préstamos a bajo interés. El apoyo público en un futuro se seguirá manteniendo, pero priorizando las ayudas para aquellos grupos de población más vulnerables en cuyos edificios haya que realizar operaciones de rehabilitación, así como aquellas otras actuaciones que impliquen intervenciones de regeneración y renovación urbanas en espacios territoriales amplios que desborden un edificio singular.

Esta inversión que realizaría la administración pública no sería a fondo perdido, ya que por cada 1% del PIB invertido, el 0,62% retorna a las Administraciones Públicas, bien como pago directo por IVA (0,21%), por otros impuestos indirectos y directos o por aumento de cotizaciones sociales relacionadas con el aumento del empleo (0,11%). A esta estimación se deben añadir los impuestos dependientes de las administraciones locales y autonómicas, tales como Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) e Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP).

Recaudación por el IVA y plazos de amortización de la inversión privada

Si se aplicase una política fuerte de rehabilitación, de aquí a 2020 con un apoyo público del 40%, por poner un ejemplo, la inversión pública necesaria en todo el periodo sería de alrededor de 13.000 millones de euros, de los cuales más de 8.000 millones retornarían por la recaudación del IVA, por otros impuestos directos e indirectos y por el aumento de las recaudaciones a la seguridad social. 

Además, se estimularía una inversión privada de más de 62.000 millones de euros por parte de los propietarios, de los casi 3 millones de viviendas rehabilitadas, quienes recuperarían la inversión en 10 años por los ahorros de energía producidos. 

El plazo de amortización de la inversión privada en la rehabilitación energética de una vivienda, tomando como referencia un precio de la energía de 45€/MWh y una tasa de descuento del 5%, varía entre 17 y 7 años en función del nivel de apoyo público.

Con un nivel de apoyo público del 30%, el propietario de una vivienda debería invertir 14.984 euros en su rehabilitación energética y recuperaría dicho importe en 17 años. Si el nivel de apoyo público fuese del 40%, tendría que invertir 12.488 euros que recuperaría en 10 años, y si el nivel de apoyo público fuese del 50%, invertiría tan solo 9.441 euros y los recuperaría en 7 años.

Propuestas para desarrollar un sector de la rehabilitación en España

El documento de la CNC y la CEOE añade que para desarrollar un sector de la rehabilitación sólido es necesario poner en marcha numerosas medidas normativas, de carácter administrativo, para la financiación y el desarrollo de las operaciones y medidas de información y comunicación. Los sectores de construcción, energía y banca han consensuado 100 medidas englobadas en estas cuatro categorías y que se recogen en el documento.

Pero para la CNC y la CEOE existen dos medidas que si no son puestas en marcha, por mucho que las demás sí lo estén, no se conseguirá desarrollar un sector de la rehabilitación, que son: por un lado, la creación de un modelo de financiación consistente en un primer momento en subvenciones directas por parte de la administración, acompañado de líneas de créditos subsidiados y préstamos a bajo interés, que progresivamente se irán consolidando y disminuyendo las subvenciones; y, por otro, una campaña de concienciación a los ciudadanos para incrementar el conocimiento de la población en cuando a la necesidad de implantar medidas de eficiencia y mejorar los edificios de viviendas para conseguir el ahorro energético, explicando las ventajas de la rehabilitación con criterios de eficiencia energética, así como la necesidad y obligatoriedad de conservar y mantener los edificios y contribuyendo a que el ciudadano perciba el valor de las mejoras en rehabilitación. En este sentido, el documento afirma que se debe concienciar sobre la mejora en el bienestar, la salud y el confort de los inquilinos de los edificios rehabilitados, además del aumento de valor de los inmuebles y de las áreas urbanas.

 
 
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