La UOC diseña un prototipo fotovoltaico para suministrar energía a los centros de datos

El consumo eléctrico mundial de los centros de datos puede llegar a los 200 TWh, según datos de Masanet. Para hacernos una idea de lo que esto supone, en España el consumo total de electricidad en 2020 fue de unos 250 TWh, como recoge Red Eléctrica de España. Un equipo de investigadores de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) ha diseñado un prototipo para que las instalaciones de autoconsumo fotovoltaico puedan compartir sus recursos con los centros de datos.

El prototipo de sistema fotovoltaico diseñado por el equipo de investigadores de la UOC permite compartir la energía eléctrica con los centros de datos.

Como se deduce de los datos de Masanet, gestos tan sencillos como enviar un correo electrónico o guardar una fotografía en la nube generan un enorme gasto energético a nivel mundial. Los científicos de la Universitat Oberta de Catalunya han diseñado una solución que podría abastecer de energía renovable a los centros de datos. El sistema ayudaría a frenar las emisiones de gases de efecto invernadero y compensaría a los pequeños productores.

Elemento opcional de la instalación fotovoltaica

El prototipo diseñado por los científicos, que se describe en la revista IEEE Transactions on Sustainable Computing, emula todos los componentes de una instalación fotovoltaica residencial típica. “Es como las baterías que muchos usuarios ya están incorporando en sus instalaciones, es decir, un elemento opcional del sistema fotovoltaico”, explican Borja Martínez y Xavier Vilajosana, autores del estudio e investigadores del grupo Wireless Networks (WiNe) del Internet Interdisciplinary Institute (IN3) de la UOC, del que el catedrático Vilajosana es investigador principal.

El elemento central del sistema, denominado broker, es un componente de software que gestiona todas las funciones del sistema y toma las decisiones para realizar las acciones más beneficiosas para el usuario en cada situación. «Por ejemplo, el broker es capaz de actuar sobre máquinas que están apagadas y ‘despertarlas’ para habilitar la computación en ellas», detallan los científicos.

Modelo predictivo

Además, también han desarrollado un modelo predictivo para determinar la energía solar de una zona geográfica y una franja horaria determinada. De esa manera, el broker solo tiene que mandar la señal de encendido a aquellos sistemas fotovoltaicos que tengan asegurada la energía necesaria para su funcionamiento.

La filosofía del proyecto se basa en una economía colaborativa de suma cero. Como señalan los autores, los participantes que disponen instalaciones de autoconsumo fotovoltaico, ponen sus recursos a disposición de aquellos que necesitan computación pero que carecen de la infraestructura.

En este sentido, Martínez y Vilajosana plantean que exista una compensación para los usuarios que cuentan con los recursos energéticos, algo similar a lo que ocurre con los servicios de coche compartido: el propietario pone el espacio libre de su vehículo a disposición de personas que quieren desplazarse pero no disponen de vehículo propio y él recibe una compensación que lo ayuda a sufragar sus gastos de viaje.

 
 
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