La Comisión Europea ha abierto dos consultas públicas para recabar opiniones sobre el marco de política climática de la UE para el período posterior a 2030, centradas en los objetivos climáticos nacionales, las flexibilidades y el posible uso de créditos internacionales. Ambas consultas permanecerán abiertas hasta el 4 de mayo.
Según el Programa de Trabajo de la Comisión Europea, las aportaciones recibidas servirán de base para preparar las propuestas legislativas previstas para el último trimestre de 2026. Las consultas están abiertas a todas las partes interesadas y a la ciudadanía en general hasta el 4 de mayo de 2026 a las 23:59 horas.
Objetivos climáticos nacionales y flexibilidades
En julio de 2025, la Comisión Europea propuso modificar la Ley Europea del Clima para fijar un objetivo jurídicamente vinculante de reducción de las emisiones netas de gases de efecto invernadero del 90% para 2040 en comparación con los niveles de 1990. Este objetivo pretende mantener una trayectoria estable hacia la neutralidad climática en 2050.
En diciembre de 2025, el Parlamento Europeo y el Consejo respaldaron ese objetivo. La enmienda introducida incorpora además nuevos elementos para apoyar el cumplimiento del objetivo de 2040 de manera rentable y con una responsabilidad global reforzada.
Los objetivos nacionales establecidos en el Reglamento de Reparto del Esfuerzo y en el Reglamento UTCUTS (Uso de la Tierra, Cambio de Uso de la Tierra y Silvicultura) dejarán de aplicarse en 2030. A través de la consulta, la Comisión Europea quiere evaluar el papel de los objetivos climáticos nacionales y de las flexibilidades en la política climática de la UE después de 2030, de modo que se mantengan incentivos sólidos para la reducción de emisiones y el aumento de absorciones de carbono, en coherencia con la meta climática de 2040.
Las personas y entidades que respondan podrán opinar sobre cómo revisar las futuras normas climáticas de la UE para que sean justas, asequibles y adaptadas a las distintas realidades nacionales, garantizando a la vez el cumplimiento de los objetivos climáticos. Las consultas también abordan el papel de las absorciones de carbono, las posibles flexibilidades adicionales para los países y las vías de apoyo a escala europea, con el fin de que todos los sectores económicos avancen hacia una economía climáticamente neutra.
Posible uso de créditos internacionales
El acuerdo sobre la Ley Europea del Clima contempla la posibilidad de utilizar créditos internacionales de alta calidad para contribuir al objetivo de 2040 a partir de 2036. Esta contribución podría alcanzar hasta el 5% de las emisiones netas de la UE en 1990, lo que equivaldría a una reducción interna de las emisiones netas del 85% para 2040 respecto a 1990. La consulta solicita aportaciones sobre el mejor diseño de este uso de créditos, de forma que resulte ambicioso, rentable y alineado con los objetivos y normas del Acuerdo de París.
El acuerdo prevé asimismo un posible período piloto entre 2031 y 2035 para iniciar un mercado de créditos internacionales de carbono de alta calidad. En paralelo a estas iniciativas, está en curso una consulta pública específica y una solicitud de aportación de pruebas para la próxima revisión del Reglamento de Gobernanza, columna vertebral legislativa de la Unión de la Energía y el marco estratégico para alcanzar los objetivos de la política climática y energética de la UE en el camino hacia la neutralidad climática.