La nueva hoja de ruta climática de Navarra incorpora la energía y la transición justa

El Gobierno de Navarra ha aprobado la nueva hoja de ruta climática Enerklina 2050, que supone la primera planificación conjunta de las acciones sectoriales en materia de clima y energía que impulsa el Ejecutivo foral en sus políticas de mitigación y adaptación al cambio climático, y que ahora integrará también el concepto de transición justa. Esta plan integrado de clima, energía y transición justa aspira a la total descarbonización de la economía navarra en 2050.

La hoja de ruta Enerklina 2050 incluye acciones de mitigación, adaptación al cambio climático y transición justa.

Elaborada a propuesta de las direcciones general de Medio Ambiente y Energía, Enerklina 2050 toma el relevo de la anterior hoja de ruta de cambio climático de Navarra, que ha orientado la acción climática durante los últimos ocho años, y actualiza ese marco con nuevos objetivos y herramientas frente a la crisis climática.

Enerklina 2050: cambio climático, energía y transición justa

Durante el último mes, Enerklina 2050 ha recibido contribuciones de 14 entidades procedentes de ámbitos privados, asociativos, ecologistas, universitarios, sociedades públicas y ciudadanía, que han presentado alrededor de un centenar de observaciones y comentarios. El documento se ha debatido en la Comisión Interdepartamental de cambio climático, en el Consejo Social de Cambio Climático y en el Consejo Navarro de Medio Ambiente. Se trata de una propuesta indicativa que marca las grandes directrices para alcanzar la descarbonización en 2050.

La estrategia de clima y energía articula ocho líneas de trabajo enmarcadas en acciones de mitigación, con apartados dedicados a la generación eléctrica, la eficiencia energética, la movilidad sostenible o la gestión de residuos. Incorpora además ocho áreas de adaptación al cambio climático centradas en salud, agua, bosques, urbanismo y sector agroalimentario. Asimismo, integra el concepto de transición justa, en la medida en que los impactos no alcanzan por igual al conjunto de la sociedad, requiriendo especial atención a los sectores más vulnerables.

Enerklina 2050 añade apartados específicos sobre las oportunidades de desarrollo tecnológico que puede ofrecer la transición ecológica, así como sobre la necesidad de reforzar la generación de conocimiento, la formación y la divulgación. La hoja de ruta establece también un sistema de gobernanza y seguimiento para evaluar la aplicación de las medidas de clima y energía y el avance hacia la total descarbonización.

El plan se enmarca en un contexto de impactos crecientes del cambio climático y de fenómenos meteorológicos extremos sobre la salud, la agricultura y las áreas urbanas. Para afrontarlos, la estrategia Enerklina apuesta por una visión transversal e integrada de mitigación y adaptación, con objetivos alineados con marcos internacionales como el Pacto Verde Europeo y el Acuerdo de París.

 
 
Patrocinio Plata
Patrocinio Bronce
Salir de la versión móvil