La edición de 2025 de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) incorpora un módulo sobre energía y medioambiente que recoge la situación de los hogares respecto a la eficiencia energética de la vivienda. Según los datos, el 34,4% de los hogares consideraba necesarias reformas para mejorar la eficiencia energética de su vivienda o edificio en 2025.
La ECV es una operación estadística anual dirigida a hogares que se realiza en todos los países de la Unión Europea. La ECV 2025 se realiza por el INE en colaboración con el Instituto de Estadística de Cataluña (IDESCAT) en el ámbito de su comunidad autónoma. La recogida de información se realizó de febrero a mayo de 2025, con una muestra efectiva de unas 72.000 personas, mediante internet, entrevista telefónica o entrevista presencial.
Eficiencia energética en hogares
Los datos de la encuesta señalan que, en 2025, el 19,5% de los hogares residía en viviendas en las que se había realizado alguna reforma de eficiencia energética en los últimos cinco años, como mejoras en el aislamiento térmico o en el sistema de calefacción de la vivienda o del edificio.
Frente a ese grupo, en el 34,4% no se habían acometido mejoras, pese a considerarse necesarias, mientras que en el 46% restante no se habían realizado y tampoco se consideraban necesarias. La necesidad de reformas de eficiencia energética varía además según el nivel de ingresos y la antigüedad de las viviendas.
Entre los hogares con ingresos bajos, el 41% señaló que necesitaba mejorar la eficiencia energética de su vivienda. En los hogares con ingresos más altos, ese porcentaje descendió al 25,3%. La diferencia aumenta en las viviendas más antiguas. Entre los hogares con ingresos bajos que residen en inmuebles construidos antes de 1960, el 51,2% declaró necesitar mejoras. En cambio, entre los hogares con ingresos más altos en ese mismo tipo de viviendas, la proporción fue del 27,5%.
Entre los hogares que viven en una vivienda en propiedad, la razón principal para no acometer mejoras de eficiencia energética fue el coste. El 76,2% afirmó que resultaba muy caro. En cambio, los problemas administrativos solo fueron citados por el 2,6%, y la dificultad para encontrar profesionales por el 1,8%.
