El mantenimiento preventivo de los equipos de climatización sigue sin estar plenamente incorporado a las rutinas de los hogares españoles, pese a que los usuarios reconocen su relación con la eficiencia. El estudio ‘Una radiografía de la climatización en los hogares españoles’, elaborado por Bosch Home Comfort, señala que las revisiones se realizan sobre todo de forma puntual o reactiva, habitualmente cuando aparece una incidencia.
El informe sitúa esta falta de planificación en un contexto de uso habitual de los sistemas. Los equipos de climatización funcionan una media de cuatro horas al día, principalmente al mediodía y durante las primeras horas de la tarde, coincidiendo con los momentos de mayor calor.
Además, el 38,4% de los usuarios utiliza también su equipo en invierno como sistema de calefacción. Este dato extiende la relevancia del mantenimiento más allá del final del verano y lo vincula al funcionamiento de los sistemas durante todo el año.
Mantenimiento reactivo y eficiencia energética
Los resultados muestran una diferencia entre la importancia que los consumidores atribuyen al cuidado de los equipos y sus hábitos reales. Aunque el 35% identifica el mantenimiento como un factor que influye en la eficiencia de los sistemas de climatización, esa percepción no siempre se traduce en revisiones periódicas.
El parque instalado es, además, relativamente reciente. El 38% de los equipos tiene menos de cinco años y otro 37% se sitúa entre los cinco y los diez años, de modo que el 75% de los equipos no supera los diez años. Esta antigüedad no elimina la necesidad de controles y tareas de conservación.
Bosch Home Comfort plantea que la revisión no debería limitarse a los casos en los que el equipo deja de funcionar correctamente. La compañía vincula el mantenimiento preventivo con la detección anticipada de incidencias y con la conservación de las prestaciones del sistema a lo largo del tiempo.
Revisiones recomendadas para el mantenimiento
Entre las comprobaciones básicas figura la limpieza de filtros, que acumulan polvo y partículas durante los meses de uso. Esta tarea puede realizarla el propio usuario siguiendo las indicaciones del fabricante, especialmente antes de volver a utilizar el equipo de forma intensiva.
El final del verano también permite revisar visualmente la unidad interior y la exterior para detectar suciedad acumulada, obstrucciones o signos de deterioro. Ante ruidos, pérdidas de rendimiento, olores inusuales u otras anomalías, Bosch Home Comfort recomienda recurrir a un profesional.
El estudio incorpora asimismo los hábitos de uso. El 30% de los usuarios ajusta la temperatura por debajo de los 23 ºC, aunque la mayoría se sitúa entre los 23 ºC y los 25 ºC. Revisar la configuración, evitar ajustes extremos y utilizar la programación para adaptar el funcionamiento a los horarios reales de ocupación puede contribuir a un uso más equilibrado.
Conectividad aplicada al mantenimiento
La evolución de los sistemas de climatización incorpora herramientas conectadas que pueden apoyar las tareas de mantenimiento. Según el estudio, más de la mitad de los hogares dispone ya de soluciones conectadas, aunque solo uno de cada tres usuarios controla su equipo mediante una aplicación móvil.
En los equipos que incorporan estas funciones, la conectividad permite acceder a opciones de seguimiento y diagnóstico que ayudan a anticipar determinadas necesidades de mantenimiento. Además, el 80% de quienes todavía no cuentan con estas soluciones estaría interesado en incorporarlas.
