Pedro Navalón Madrigal, director técnico de la empresa de bioseguridad y salud ambiental Biovalia

Pedro Navalón, Biovalia.

La empresa Biovalia está especializada en bioseguridad, calidad del aire, desinfección y seguridad ambiental. La metodología de trabajo se apoya en soluciones que priorizan la eficiencia energética, la sostenibilidad y la ventilación. Pedro Navalón, director técnico de Biovalia, nos habla de la importancia de cuidar aspectos como la calidad del aire interior y la importancia de implementar planes profesionales de limpieza y desinfección. Además, valora la situación actual del sector y explica cómo obtener la certificación de la compañía que habilita un espacio como bioseguro.

Pedro Navalón explica los retos del sector de la bioseguridad y más concretamente en el ámbito de la ventilación, la calidad del aire y la eficiencia energética.

ESEFICIENCIA: Biovalia surge de la alianza entre las empresas Vectalia y Labaqua. ¿Por qué nace Biovalia? ¿Qué servicios ofrece a diferencia de las otras dos compañías? ¿A quiénes van dirigidos esos servicios?

Pedro Navalón: Biovalia es un vehículo que permite llevar la bioseguridad desde ámbitos especializados como el hospitalario, industrial, farma o los centros educativos a sectores como los centros comerciales o el transporte, donde los niveles de higiene que, después de la pandemia, exigen los usuarios es mucho mayor.

ESEFICIENCIA: La metodología de trabajo que usáis se basa en la evaluación del riesgo en primer lugar. Una vez evaluado, ¿qué soluciones son fundamentales en vuestro trabajo diario por su eficiencia y sostenibilidad? ¿A qué retos os enfrentáis en vuestro sector?

Pedro Navalón: Desde nuestro entendimiento, cualquier riesgo, y por supuesto el sanitario debe ser convenientemente analizado antes de proponer un plan de acción. No sólo desde el punto de vista de la efectividad, sino también de la necesidad de entender bien las operaciones de cada cliente y actividad, y poder ofrecer las mejores soluciones y tecnologías para cada requisito.

El reto principal al que nos enfrentamos es que la bioseguridad no es visible, es decir, la legionella y otros patógenos en el agua, la suciedad de las superficies o la mala calidad del aire no se perciben a simple vista; y no se asumen por ende hasta que la amenaza se convierte en una realidad.

Pero hay que entender que el valor de la bioseguridad es lograr, precisamente, que el riesgo no se vuelva real. Minimizarlo hasta que ya no suponga un peligro para la salud humana o medioambiental es nuestro foco. Por ello, es necesario concienciar sobre esta labor, que es invisible, pero muy necesaria.

ESEFICIENCIA: Uno de vuestros ejes se basa en la apuesta por la calidad del aire y la ventilación de espacios. En Biovalia realizáis estudios que valoran este parámetro. ¿En qué consisten? ¿Qué datos novedosos habéis encontrado en los últimos tiempos? ¿En qué proyectos estáis trabajando? ¿De qué soluciones disponéis para mejorar la ventilación?

Pedro Navalón: Efectivamente, uno de nuestros principales productos es la monitorización de la calidad del aire. Se estima que, en Europa, se producen 400.000 muertes al año por una mala calidad del aire y, dado que pasamos el 80% del tiempo en espacios cerrados y se sabe que el aire interior es de 2 a 4 veces de peor calidad que en el exterior, nuestro foco objetivo está en soluciones de calidad del aire interior.

Nuestras capacidades van desde la evaluación profunda de la calidad del aire según las Normas UNE 171330 y/o 171340, la monitorización en continuo y la aplicación de medidas correctivas/preventivas como limpieza y desinfección de conductos o unidades de tratamiento de aire.

Desde Biovalia pensamos que la ventilación es un parámetro fundamental para asegurar la calidad del aire interior. El principal motivo de este protagonismo es que, sobre el hecho de que la calidad del aire en el interior es peor que la exterior (como hemos comentado, hasta 4 veces peor) ya que se generan dentro contaminantes, como nuestros propios aerosoles, una buena ventilación -entendida como renovación de aire- nos asegura una buena calidad del aire.

Este punto, para atmósferas sin contaminantes específicos y en espacios donde la actividad principal la llevan a cabo personas, se puede controlar exclusivamente midiendo el CO2. Y es que las personas, cuando respiramos, emitimos CO2 y como el CO2 en la atmósfera tiene una concentración estable, se puede ir midiendo la ventilación (renovación del aire) y en consecuencia la calidad del aire, sólo controlando este gas que además es muy fácil de medir.

Pero obviamente, lo interesante es que midamos sólo cuando hay actividad, ya que, si cuando no hay personas, la calidad del aire es buena, no tiene ningún sentido, ni a nivel de calidad del aire, ni de confort ni de eficiencia energética. Por ello, nuestra propuesta incluye un sensor de movimiento para que sólo se gestione la información cuando hay personas dentro y no se hagan esfuerzos o tengamos falsa seguridad cuando los espacios están vacíos.

Hemos descubierto durante estos últimos meses, que la gestión de la calidad del aire (ventilación) en tiempo real es compleja y requiere de renovar el parque de edificios actual, para modernizarlos y domotizarlos.

Por ello, desde Biovalia, hemos diseñado unos reports sinópticos semanales que nos dan toda la información agregada, con el objetivo de informar a los clientes y analizar con ellos las posibles soluciones. A veces se trata de reducir aforos, otras de abrir ventanas y, en ocasiones, de usar los espacios dejando un tiempo para su ventilación.

Cuando ninguna de estas soluciones más sencillas es posible, entonces proponemos unidades de purificación de aire, pero no de una manera indiscriminada, si no de una forma racional y con unas pautas de uso claras.

ESEFICIENCIA: La bioseguridad ambiental es otro de vuestros pilares. ¿Cuáles son los principales objetivos de Biovalia? ¿Qué valoración actual haces del sector?

Pedro Navalón: Para nosotros, la bioseguridad ambiental son los procesos que nos protegen de los potenciales patógenos que tenemos en el ambiente. Implica lo que respiramos y también lo que tocamos. Sin hablar de la COVID-19, es frecuente encontrar en aire y superficies, concentraciones altas de microbiología ambiental, entre ellas virus, bacterias y hongos.

Por lo tanto, nuestra línea de bioseguridad ambiental es una línea de soluciones que vienen a evaluar, diagnosticar y gestionar este riesgo. Los planes integrados de limpieza y desinfección forman parte de la cadena de valor de la bioseguridad ambiental y también la monitorización de la calidad del aire, pero si queremos un alcance completo de la evaluación y control del riesgo, debemos profundizar mucho más.

En concreto, debemos analizar la microbiología presente en superficies y aire y para ello, desde Biovalia, complementamos las técnicas de identificación microbiológica convencionales con las técnicas más avanzadas de identificación, como son las técnicas genómicas y de PCR. Es sorprendente la biodiversidad que podemos encontrar en estas muestras.

Tras ello, ofrecemos la mejor solución en función del diagnóstico. Si en el aire aparecen patógenos, es necesario plantear una desinfección ambiental de choque y actuar sobre los conductos de climatización y las unidades de tratamiento del aire de la instalación, limpiando y desinfectando la red y todos sus elementos.

Cuando el riesgo se identifica en las superficies, nuestra solución Resysten suele ser la más adecuada, ya que mediante la acción fotocatalítca en la superficie, aseguramos y certificamos una acción de desinfección permanente y superficies antimicrobianas.

ESEFICIENCIA: Vuestros expertos en bioseguridad realizan tratamientos preventivos y correctivos con tecnologías avanzadas. Tras la realización de los Planes Integrales de Limpieza y Desinfección (PILyD), Biovalia aporta una insignia propia que califica ese espacio como bioseguro. ¿Qué parámetros estudiáis? ¿Qué pasos seguís en el PILyD? ¿Cómo se obtiene vuestro certificado?

Pedro Navalón: La obtención de nuestro certificado es muy sencilla, porque realmente nosotros abogamos por la transparencia y lo que decimos es justo lo que se hace y para lo que tenemos pruebas objetivas de que funciona. Así de simple.

Si los niveles de higiene medidos en las superficies son buenos, los datos de calidad del aire son óptimos y las inspecciones de nuestros técnicos favorables, renovamos nuestra certificación, exclusivamente de lo que se hace y hay pruebas objetivas. Nada de mensajes covid free y espacios seguros, nuestro texto es claro ‘Espacio tratado preventivamente’ o ‘desinfección permanente en curso’.

ESEFICIENCIA: Ofrecéis la posibilidad de trabajar como partner. ¿Qué ventajas tienen los socios? ¿A qué empresas va dirigida esta colaboración y en qué consiste? 

Pedro Navalón: Para nosotros, el contar con partners que entiendan y asuman la bioseguridad como nosotros es esencial para alcanzar nuestro objetivo que es lograr entornos seguros para empleados, clientes y usuarios en general.

Partiendo de esto, nuestros partners óptimos son aquellos que tienen relación con los sectores mencionados (industrial, farma, facility management, centros comerciales, sanitario, educativo…). Esta colaboración permite que puedan acceder a nuestras soluciones para dar servicio a sus clientes, con nuestro total soporte, garantía y experiencia.

Por ello, animamos a todo aquel que lo precise a contar con nosotros para trabajar en soluciones globales de bioseguridad, que ayudarán a un mejor funcionamiento de las empresas, evitando riesgos y amenazas de patógenos.

 
 
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