El sector industrial de la Unión Europea redujo su consumo final de energía hasta 8.835 petajulios (PJ) en 2024, un 8,1% menos que en 2014, en una tendencia descendente que se mantiene de forma continuada desde 1990, según los datos de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat) de la Comisión Europea. Además, la mayor parte de la energía consumida por la industria provino de la electricidad (33,3%), de las energías renovables y biocombustibles (11,3%) y el calor (5,5%), entre otras fuentes.
La evolución confirma una contracción del uso energético industrial en el conjunto de la UE, aunque con diferencias relevantes según el producto energético y la rama de actividad.
La electricidad concentra el consumo energético industrial de la UE
Según Eurostat, la electricidad fue la principal fuente utilizada por el sector industrial, con 2.945 PJ, equivalentes al 33,3% del total. Le siguió el gas natural, con 2.817 PJ y una cuota del 31,9%. Las energías renovables y los biocombustibles ocuparon la tercera posición, con 999 PJ y el 11,3%, por delante del petróleo y los productos petrolíferos, que sumaron 922 PJ y representaron el 10,4%.
El resto del consumo industrial se repartió entre los combustibles fósiles sólidos, con 484 PJ y el 5,5%; el calor, con 483 PJ y también el 5,5%; y los residuos no renovables, con 186 PJ, equivalentes al 2,1% del total.
En comparación con 2014, el consumo descendió en la mayoría de los productos energéticos. Las reducciones relativas más acusadas se registraron en los combustibles fósiles sólidos, con una caída del 34,8%, y en el calor, con un descenso del 23,7%. En sentido contrario, aumentó el uso de residuos no renovables, un 32,1%, y de renovables y biocombustibles, un 24,3%.
La industria alimentaria aumenta su demanda de energía
La industria de alimentación, bebidas y tabaco consumió 1.134 PJ, el 12,8% del consumo energético industrial total, lo que supone un incremento del 4,7% respecto a 2014.
En esta rama, el gas natural fue la fuente predominante, con 525 PJ y el 46,3% del consumo. La electricidad alcanzó 401 PJ, equivalentes al 35,3%. A mayor distancia se situaron las renovables y los biocombustibles, con 68 PJ y el 6%; el petróleo y sus derivados, con 60 PJ y el 5,3%; el calor, con 47 PJ y el 4,2%; los combustibles fósiles sólidos, con 32 PJ y el 2,8%; y los residuos no renovables, con 1 PJ y el 0,1%.
Los datos reflejan que los mayores incrementos relativos en la industria de alimentación, bebidas y tabaco correspondieron a las renovables y los biocombustibles, cuyo consumo creció un 68,4%, y a los residuos no renovables, con un aumento del 47,4%. También subieron la electricidad, un 8,1%, y el gas natural, un 5%. Por el contrario, el uso de combustibles fósiles sólidos disminuyó un 36,4%.
