Un nuevo informe de IESE Business School y SE Advisory Services, la práctica global de consultoría de Schneider Electric, sostiene que la mayor parte del valor financiero que la sostenibilidad pone a disposición de las empresas sigue sin capturarse. El análisis sitúa la diferencia entre las empresas que logran capturarlo y el resto en integrar la sostenibilidad en la gobernanza, las decisiones de inversión y operación, y los sistemas digitales necesarios para actuar sobre ella.
El documento señala que la exposición climática ha dejado de ser una hipótesis futura para convertirse en un factor con impacto en costes, activos, seguros y acceso al capital. Al mismo tiempo, las compañías que gestionan esa exposición pueden obtener márgenes más resilientes y mejores condiciones de financiación, por lo que la brecha no se limita al riesgo, sino que afecta también a la creación de valor.
El informe ‘The financial case for sustainability: How much value are companies leaving on the table?’, incorpora aportaciones de directivos de AltamarCAM Partners, Barceló Hotel Group, BBVA, CaixaBank, Gestamp, Mango, Roca Group y Suma Capital. Entre sus conclusiones, identifica que muchas grandes compañías ya disponen de convicción y datos, pero no siempre cuentan con herramientas para traducir la exposición climática a términos financieros, gobernar las decisiones asociadas y ejecutar medidas operativas.
Retornos financieros de la sostenibilidad en operaciones
Los autores destacan tres ámbitos en los que los retornos se repiten y pueden medirse financieramente. En operaciones, a partir de la experiencia de SE Advisory Services de Schneider Electric en más de 1.100 proyectos industriales de energía, los ahorros habituales se sitúan entre el 15% y el 20%, con periodos de retorno de entre tres y cuatro años, según la madurez de cada emplazamiento y el alcance de las medidas de eficiencia ya aplicadas.
En la cadena de valor, el informe recoge el caso de una compañía global de retail cuyo avance hacia modelos de negocio circulares se estimó con capacidad para generar hasta 1.150 millones de dólares estadounidenses en ingresos incrementales. En financiación, una hoja de ruta de descarbonización permitió acceder a unos 115 millones de dólares en financiación vinculada a la sostenibilidad.
El análisis también recoge la evolución del sector financiero hacia la financiación de la transición. “Consideramos el negocio sostenible como un segmento dentro del banco; podríamos decir que nuestra cartera sostenible es el segmento de mayor crecimiento de la entidad. Nuestro papel consiste en habilitar y financiar proyectos sostenibles, al tiempo que apoyamos vías de transición viables, priorizando iniciativas respaldadas por planes de descarbonización sólidos y resultados claros y medibles”, señaló Eugenio Solla Tomé, Chief Sustainability Officer de CaixaBank.
Gobernanza, datos y herramientas digitales para capturar valor
El informe vincula la captura de valor a la capacidad de convertir los datos de sostenibilidad en decisiones operativas y estratégicas. “Muchos de los directivos con los que trabajamos en el IESE Institute for Sustainability Leadership han aprendido que el verdadero valor de la sostenibilidad reside en convertir los datos en acción. En un entorno cada vez más complejo, las organizaciones capaces de traducir la información de sostenibilidad en decisiones operativas y estratégicas están mejor posicionadas para reforzar su rendimiento y resiliencia a largo plazo” , afirmó Fernanda Accorsi, Executive Director, IESE Institute for Sustainability Leadership.
La actualización del Corporate Net-Zero Standard Version 2.0 de la Science Based Targets initiative (SBTi), publicada este mes, se interpreta en la misma línea: pasar de la ambición a la implementación. Sus investigaciones indican que las empresas con objetivos basados en la ciencia incrementaron su inversión en iniciativas climáticas y alcanzaron ahorros anuales de hasta el 33%.
“Las compañías infravaloran de forma habitual estos retornos porque solo tienen en cuenta los ahorros directos. Cuando se mide el impacto completo, incluyendo fiabilidad, tiempos de inactividad, mantenimiento y cumplimiento normativo, el caso de negocio cambia, y también cambia la decisión”, afirmó Fabien Chêne, Head of Sustainability Europe, SE Advisory Services.
Las compañías que desarrollan estas capacidades registran, según el informe, reducciones de hasta el 20% en consumo energético durante el primer año y de hasta el 30% en tiempos de inactividad no planificados. También pueden multiplicar por dos o por tres la visibilidad sobre las emisiones de su cadena de suministro en dieciocho meses y reducir entre un 25% y un 40% el tiempo dedicado a recopilar y validar datos de sostenibilidad.
En estos casos, la elaboración de informes pasa a ser una consecuencia del proceso, mientras que el valor procede de integrar la medición en las decisiones de inversión y operación. El documento indica que el capital desplegado puede recuperar la totalidad de su coste durante el primer año, seguido de un retorno de la inversión de entre el 100% y el 130%.
Entre los ejemplos recogidos figura Barceló Hotel Group, que dentro de su estrategia Barceló ReGen ha desplegado Regina, un agente interno de inteligencia artificial que proporciona a los equipos de los hoteles visibilidad en tiempo real sobre el impacto ambiental, económico y social de sus operaciones. Roca Group expone otro caso vinculado a la gestión del riesgo energético: cuando los precios de la energía en Europa se triplicaron por la disrupción geopolítica, la compañía ya había realizado dos años antes una evaluación energética detallada que le permitió priorizar emplazamientos afectados y gestionar la exposición con mayor rapidez.
