Las Oficinas de Transición Energética (OTE) del Gobierno de las Islas Baleares han atendido a 11.542 usuarios entre enero y mayo de 2026, un 50,3% más que en el mismo periodo de 2025, cuando registraron 7.679 personas atendidas. El incremento refleja una mayor demanda de asesoramiento energético, especialmente en torno a subvenciones, autoconsumo, eficiencia energética y ahorro en la factura eléctrica.
El servicio, impulsado por el Instituto Balear de la Energía (IBE), ofrece orientación gratuita a particulares, familias y empresas sobre energías renovables, medidas de eficiencia energética, instalaciones de autoconsumo, reducción del consumo eléctrico y acceso a líneas de ayuda. La evolución de los datos sitúa a las OTE como un canal de consulta cada vez más utilizado por la ciudadanía balear en materia de transición energética.
La red cuenta con seis oficinas fijas ubicadas en Palma, Inca, Manacor, Menorca, Ibiza y Formentera. A esta estructura presencial se suman la atención telefónica, las consultas por correo electrónico y a través de la web, además de oficinas itinerantes que se desplazan periódicamente por los municipios de las Islas Baleares.
Subvenciones energéticas, principales consultas en las OTE
Las subvenciones energéticas concentran la mayor parte de la actividad presencial registrada durante los cinco primeros meses de 2026. En ese periodo, las oficinas han gestionado 1.174 consultas relacionadas con el estado de expedientes, 1.095 sobre la tramitación de ayudas y 979 vinculadas a convocatorias de subvenciones.
Además de las ayudas públicas, las OTE han recibido consultas sobre otros ámbitos vinculados a la transición energética. Entre enero y mayo se han contabilizado 496 atenciones sobre la red MELIB, 323 sobre la tramitación del bono social, 273 sobre facturas de electricidad y gas, 70 relativas a producción de energía renovable y 47 sobre autoconsumo compartido.
El despliegue territorial de las Oficinas de Transición Energética busca facilitar el acceso ciudadano al servicio con independencia del lugar de residencia. La combinación de sedes fijas, atención remota y oficinas itinerantes permite extender la información energética a todas las islas y acercar los recursos disponibles a municipios que no disponen de una oficina permanente.
